La tecnología agrícola de precisión de Israel aparece como una opción para que el agro peruano produzca más sin elevar sus costos, en un contexto de presión sobre el agua y mayores exigencias de competitividad. Así lo planteó la Cámara de Comercio de Lima (CCL), que sostuvo una reunión de trabajo con la embajada de Israel para impulsar una agenda de colaboración en comercio bilateral.
Carlos Posada, director ejecutivo del Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior (IDEXCAM) de la CCL, señaló al diario Gestión que las expectativas se concentran en cinco cultivos: arándano, uva de mesa, palta, mandarina y mango. Explicó que casi todos se producen en la costa desértica y que son de alto valor, por lo que el agua, el fertilizante y el calibre impactan directamente en la rentabilidad.
Posada indicó que los márgenes se están ajustando y citó como ejemplo que, en octubre de 2025, el precio promedio del arándano bajó de US$ 6,22 a US$ 4,49 por kilo. A su juicio, la forma de seguir siendo competitivos es producir cada kilo a menor costo.
El arándano y la uva ya llegan al mercado israelí. Según Promperú, los envíos del fruto azul a Israel sumaron US$ 10 millones en 2025, 145% más que el año anterior. La uva pasó de cero a US$ 6,5 millones tras la apertura sanitaria de julio del año pasado. Posada añadió que la tecnología también podría tener un fuerte impacto social en la pequeña agricultura de papa, quinua y hortalizas de la sierra.
Víctor Ballena, coordinador del Observatorio Económico de Comercio Exterior de la Facultad de Economía de la UPC, coincidió en que las principales frutas de exportación ganan presencia en Israel. Sostuvo que los cultivos vinculados al riego por goteo, como arándanos, paltas, uvas y espárragos, podrían beneficiarse, y que la tecnología israelí de ciberseguridad y software podría mejorar el desempeño logístico del país.
Ballena detalló que las exportaciones peruanas a Israel crecieron de manera sostenida desde US$ 7,71 millones en 2016 hasta US$ 39,99 millones en 2025. Además de los productos mencionados, destacaron la quinua, las semillas de melón para siembra, el jugo de limón y algunos congelados como el mango. En el mismo periodo, las importaciones peruanas de insumos desde Israel se mantuvieron entre US$ 69 millones y casi US$ 105 millones anuales.
Para Posada, el problema más urgente es el hídrico. Según explicó, el riego superficial aprovecha entre el 30% y el 40% del agua, mientras que el tecnificado supera el 90%, una brecha que pesa en valles como el de Ica, cuyos acuíferos están bajo fuerte presión. Estimó que solo alrededor del 12% de la superficie bajo riego del país está tecnificada.
Ballena consideró que estas tecnologías serían ideales para La Libertad, Lambayeque, Áncash, Ica, Piura y Arequipa.
El segundo desafío es el costo de producción. La fertirrigación, que consiste en aplicar fertilizantes disueltos en el agua de riego, y la automatización permiten dar a la planta solo lo que necesita, con menor gasto en energía de bombeo y mano de obra. Posada también mencionó la variabilidad climática ante El Niño 2026-2027 y sostuvo que sensores y plataformas con inteligencia artificial ayudan a anticiparse a sus efectos.
Posada remarcó que Perú no tiene hoy un acuerdo comercial con Israel, ni vigente ni en negociación, mientras que Israel sí cuenta con tratados de libre comercio con México, Mercosur, Panamá y Guatemala, y recientemente firmó uno con Costa Rica. La CCL plantea evaluar un acuerdo similar.
El 2027, cuando se cumplan 70 años de relaciones diplomáticas, podría marcar un nuevo avance. Se prevé un encuentro empresarial o una misión comercial de mayor alcance, o al menos una agenda de cooperación centrada en pilotos y transferencia tecnológica, con opciones de cofinanciamiento para ampliar el acceso de los productores.
Según la nota, llevar esta tecnología al campo también exigirá apoyar a los pequeños agricultores en la elaboración de expedientes técnicos, desde la estructuración del proyecto hasta su implementación. Posada añadió que los productores deben alcanzar cierta escala, ya sea por su tamaño o mediante asociaciones.
Cuando el precio cae, la manera de seguir siendo competitivos es producir cada kilo a menor costo. Ahí Israel tiene mucho que aportar
Carlos Posada, director ejecutivo del IDEXCAM de la CCL
Con riego superficial se aprovecha apenas entre el 30% y el 40% del agua; con riego tecnificado se supera el 90%
Carlos Posada, director ejecutivo del IDEXCAM de la CCL
La tecnología relacionada al riego por goteo y eficiencia en el uso del agua es lo mejor que puede llegar para el sector agrícola, que siempre estuvo vinculado a la producción tradicional y técnicas antiguas
Víctor Ballena, coordinador del Observatorio Económico de Comercio Exterior de la UPC
Importa también que los productores alcancen cierta escala, sea por su tamaño o porque se asocian
Carlos Posada, director ejecutivo del IDEXCAM de la CCL
