La Municipalidad de Lima, que dirige el alcalde Renzo Reggiardo, puso en marcha su último operativo durante el recorrido procesional del Señor de los Milagros, con equipos de las gerencias de Fiscalización y Control, Seguridad Ciudadana, Gestión del Riesgo de Desastres y Servicios a la Ciudad. El objetivo, según la comuna, fue garantizar el orden, la seguridad y condiciones adecuadas para los miles de fieles que acompañaron a la imagen.
La procesión partió al mediodía del Santuario de las Nazarenas y avanzó por las avenidas Tacna y Emancipación, además de los jirones Callao y Chancay. Luego volvió al punto de partida, donde se realizó la tradicional guardada. Las acciones municipales se ejecutaron antes, durante y después del recorrido.
El personal de Fiscalización y Control recuperó espacios públicos y retiró a comerciantes ambulantes para mantener libres las vías del trayecto. Por su parte, los agentes de Seguridad Ciudadana se encargaron del resguardo, la vigilancia y el acompañamiento de los asistentes, con apoyo de drones que hicieron monitoreo aéreo para prevenir incidentes.
La Gerencia de Gestión del Riesgo de Desastres ubicó personal en distintos puntos del recorrido para responder a posibles emergencias. Durante la jornada, estos equipos atendieron con primeros auxilios a 7 personas que sufrieron descompensaciones.
El mayor despliegue correspondió a la Gerencia de Servicios a la Ciudad y Gestión Ambiental, que movilizó a más de 170 operarios de barrido, lavado y recolección de residuos. Contaron con maquinaria y vehículos especializados, como camiones compactadores, cisternas y minicargadores.
Además, un equipo especial de 20 operarios siguió a la procesión por detrás de los feligreses para limpiar mientras avanzaba la imagen. El Voluntariado Ambiental también colaboró en el recojo de residuos y en su disposición para el reciclaje. La comuna calcula que recogerá más de 12 toneladas de desechos tras la jornada.
Según la Municipalidad de Lima, este trabajo conjunto entre sus gerencias reforzó su capacidad operativa y de respuesta ante eventos multitudinarios como una de las principales expresiones de fe de la ciudad.
