Nueve personas murieron el domingo 1 de noviembre de 2026 cuando un jet privado Learjet 60 se estrelló en Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida (Estados Unidos). Entre las víctimas están un empresario tecnológico, su esposa, sus dos hijos, dos amigas, una niñera y los dos pilotos.
Las familias de los fallecidos difundieron un comunicado conjunto en el que identificaron a los siete pasajeros: Adam Robinson y Helen Sharp, sus hijos Emma y Charlie, Rachael Reed, Charmi Fehr y Anita Maria Cetina. Los nombres de los pilotos fueron confirmados por fuentes con conocimiento directo de los hechos y por registros obtenidos por medios de Florida.
La aeronave había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino al Aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas. El vuelo lo operaba Aurora Aviation, que comercializa sus servicios como Upper Jets, bajo la Parte 135 de la FAA, la norma que regula los vuelos chárter comerciales en Estados Unidos.
Según Tom Chapman, miembro de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), el impacto ocurrió a las 12:51 p. m., hora del Este, y abrió un cráter en una calle del condado.
De acuerdo con la Administración Federal de Aviación (FAA), a las 12:47 p. m. la tripulación informó al Centro de Control de Tráfico Aéreo de Ruta de Miami que volaba a 35.000 pies (10.668 metros), con turbulencia moderada, variaciones de altitud de unos 700 pies (213 metros) y una temperatura exterior de -47 °C. También indicó que controlaba la formación de hielo.
Poco después, los pilotos pidieron subir a 37.000 pies (11.278 metros) y el control aéreo lo autorizó. En menos de 30 segundos, una transmisión desde el avión anunció un descenso. A las 12:48 p. m., la tripulación reportó que estaba en una condición de exceso de velocidad y luego emitió una llamada de auxilio. El resto de las comunicaciones fue ininteligible.
El experto en aviación Willard Shepard explicó a CBS News Miami que la sobrevelocidad significa que el avión iba más rápido de lo que está diseñado para soportar, lo que puede causar problemas estructurales. Se trata de un análisis preliminar y no de una conclusión oficial de la NTSB ni de la FAA.
Un equipo de unos 20 investigadores de la NTSB empezó a llegar a la zona el domingo por la noche. Lo encabeza Timothy Monville, investigador sénior con casi 40 años de experiencia, e incluye especialistas en estructuras, sistemas, registradores de vuelo y meteorología. También participan representantes de la FAA y del fabricante, Learjet Inc.
Las autoridades encontraron pruebas de que el avión comenzó a desintegrarse antes de llegar al suelo. Según la estimación preliminar de Monville, los restos quedaron esparcidos en un área de aproximadamente 805 por 644 metros. Sacar los fragmentos más grandes del cráter fue uno de los principales retos, y el agua acumulada en el hoyo dificultó el acceso inicial.
Chapman señaló que ubicar el registrador de voces de cabina es una prioridad. Los registros de mantenimiento indicaban que el avión tenía ese equipo, aunque aún se debe confirmar si estaba a bordo. Aclaró que, incluso sin él, la investigación puede avanzar con otras pruebas.
En tierra hubo un solo herido: un hombre que estaba en un vehículo cerca del lugar del impacto sufrió una lesión en una pierna.
Las condiciones climáticas reportadas por la tripulación forman parte del expediente, pero las autoridades no han establecido una relación causal con el accidente. La NTSB pidió a testigos o a quienes tengan videos o fotos útiles escribir al correo witness@ntsb.gov.
La investigación sigue abierta e incluye el análisis de las cajas negras, la reconstrucción de la trayectoria, la revisión del mantenimiento y la verificación de las licencias de la tripulación. Las conclusiones finales pueden tardar varios meses.
Con el corazón roto, nuestras familias comunican que Adam Robinson y Helen Sharp, sus hijos Emma y Charlie, Rachael Reed y Charmi Fehr, y Anita Maria Cetina se encontraban entre los que perdieron la vida a bordo del vuelo que cayó cerca de Greenacres, Florida, el 1 de noviembre
Comunicado conjunto de las familias de las víctimas, publicado por CBS News Miami
Estamos en una condición de exceso de velocidad, descendiendo
Tripulación del Learjet 60, en comunicación con el control aéreo
el piloto reportó una condición de sobrevelocidad, lo que significa que iban más rápido de lo que el avión está diseñado para soportar
Willard Shepard, experto en aviación, a CBS News Miami

