El grupo de teatro Yuyachkani abre desde el 3 de noviembre el Encuentro de Mujeres Creadoras y Performáticas, un espacio de diálogo y exploración sobre el cuerpo y la memoria que reunirá a 40 intérpretes en su casa de Magdalena del Mar. Según la información difundida, el encuentro se abrirá al público el 3, 4 y 5 de noviembre.
La actriz Teresa Ralli, integrante del colectivo, explicó que el evento tiene dos partes. La primera es cerrada y dura tres días: asisten mujeres de todas las edades de Lima, Iquitos, Piura, Huancayo, Puno, Cusco y Tacna. Por las mañanas trabajan el cuerpo y por las tardes conversan con maestras invitadas, como Ana Wolf (Argentina), Mella Faye (Reino Unido), Teresa Hernández (Puerto Rico), Mariana de Althaus (Perú) y una maestra shipiba que compartirá un canto. Luego llega un festival abierto, con exposiciones y actos sorpresa entre obra y obra.
El encuentro se realizará en la Casa de Yuyachkani, ubicada en la calle Tacna 363, en Magdalena del Mar.
En diálogo con El Comercio, Ralli recordó que el grupo pasó de ser considerado marginal a ser visto como alternativo, a medida que aparecieron creadores más jóvenes. Según dijo, lo que Yuyachkani contagió fue la confianza en poder inventar la propia dramaturgia y conectar con otras fuentes artísticas y culturales, sin dejar de escuchar a los maestros.
La actriz afirmó que su cuerpo conserva los momentos más intensos que vivió en escena. Evocó una función de “Contra el viento”, en 1989, en la plaza central de Puno, de noche, en el atrio de la iglesia, donde sintió que sus pies quemaban y se congelaban a la vez, hasta que el contacto con el público hizo desaparecer el dolor. También recordó al personaje del Chusco, de “Los músicos ambulantes”, que aprendió a espantar a los perros que se metían a los escenarios barriales.
Ralli sostuvo que en las danzas tradicionales del país se puede leer una historia que casi nunca está registrada en la versión oficial. En esa línea, criticó lo que describió como un decreto del Gobierno para limpiar los libros de ideologías, que a su juicio implica dejar de lado etapas importantes, y opinó que esa memoria seguirá viva en los cuerpos, los cantos y las danzas.
Recordó además que en la obra “Hasta cuándo, corazón” el grupo colocó una fila de sillas con una vacía que le evocaba a Alberto Flores Galindo, quien les entregó su tesis sobre el movimiento minero para que escribieran su primera obra.
Consultada sobre si el país tiene una deuda con ella, Ralli respondió que no tiene nada que cobrar a nadie, pero sí siente una deuda personal con las nuevas generaciones, que se expresa en la necesidad de contar las historias del grupo a estudiantes y jóvenes que no vieron sus obras anteriores. También cuestionó lo que calificó como una indiferencia y un silencio crecientes frente a hechos graves, y se refirió a la situación en Gaza y a lo que describió como comportamientos invasivos de exsoldados llegados desde Israel en Cusco.
Sobre el trabajo desde la autoficción, la actriz señaló que en Yuyachkani varias obras nacidas de la vida personal se transformaron en reflexiones colectivas, como “Des-Conocido”, de Julián Vargas, y “Confesiones”, de Ana Correa. Mencionó también como referentes a Blanca Varela, Jeremías Gamboa y Mariana de Althaus.
Respecto a la utopía de transformar la sociedad que marcó al teatro en los años 70 y 80, Ralli contó que el grupo nació con una militancia radical y partidaria, y que con los años entendieron que antes de cualquier revolución debían cambiar ellos mismos. Recordó que, cuando el grupo empezó en 1971, ella solo había viajado hasta Chosica, y que recorrer el país con el teatro fue también un viaje interior.
La actriz consideró que en el Perú todos están peleados con todos por no entender la complejidad de la realidad y no escuchar. Citó a Rita Segato para señalar que las mujeres luchan por la humanidad y opinó que hoy las artes son territorios y refugios de lo verdadero y de lo humano.
El teatro fue nuestra revolución personal.
Teresa Ralli, actriz e integrante de Yuyachkani
Antes éramos marginales y era lo que nos tocaba. Pero poco a poco aparecieron otros más jóvenes y hubo un cambio de lo marginal hacia lo alternativo.
Teresa Ralli
Mi cuerpo recuerda más que mi mente y recuerda secuencias completas que, al fisicalizarlas, me remiten al contexto.
Teresa Ralli
Hay una indiferencia brutal e infame, así como infame es el silencio.
Teresa Ralli
Creo que ahora las artes son los territorios y refugios de lo verdadero, de lo humano, así tengamos diferentes maneras de abordar la estética y la dramaturgia.
Teresa Ralli
