El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) difunde en tiempo real el registro de los temblores ocurridos en ese país durante este jueves 15 de octubre de 2026, con reportes de estados como California, Nueva York, Oregón, Hawái, Texas y Alaska.
Cada reporte del organismo detalla la hora exacta, la magnitud, la profundidad y la ubicación del epicentro. Esta información sirve a científicos, autoridades de protección civil y a la población para seguir la actividad sísmica y prepararse ante posibles emergencias. Los datos oficiales pueden consultarse en el portal earthquake.usgs.gov.
Estados Unidos se ubica sobre un complejo sistema de placas tectónicas, por lo que registra movimientos de distinta intensidad a lo largo del año. Según el USGS, las zonas con más sismos incluyen California, Alaska, Hawái, Nevada, Texas, Nueva York, Nueva Jersey y la región de Washington D. C. California, Alaska, Hawái, Nevada y Washington concentran la mayoría de eventos por la actividad de fallas como la de San Andrés.
Las herramientas digitales Latest Earthquakes y ShakeAlert complementan los datos oficiales con mapas interactivos y alertas tempranas. ShakeAlert detecta los primeros indicios de un sismo y envía avisos automáticos a celulares y sistemas de emergencia. El tiempo entre la alerta y la llegada de las ondas más fuertes va desde unos segundos hasta poco más de un minuto, según la distancia entre el epicentro y el sensor más cercano. Las aplicaciones son útiles siempre que sean oficiales o estén conectadas a los sensores del sistema.
Hoy no hay tecnología que permita predecir con exactitud cuándo ocurrirá un sismo. Sin embargo, el monitoreo constante y los modelos de riesgo ayudan a identificar las zonas con mayor probabilidad de actividad.
Sobre la escala, la magnitud es una medida logarítmica de la energía liberada en el hipocentro: cada número entero más equivale a unas 32 veces más energía. Los sismos de más de 5.0 pueden provocar daños moderados, y los de 6.0 o más representan un riesgo elevado para ciudades o construcciones antiguas.
El hipocentro es el punto bajo tierra donde se origina el sismo y el epicentro, su proyección en la superficie, donde por lo general el movimiento se siente con más fuerza. A mayor profundidad, menor intensidad en superficie, porque las ondas pierden energía al atravesar la roca. Los suelos blandos o sedimentarios amplifican las ondas, y lejos del epicentro el movimiento tiende a ser más lento y oscilatorio, mientras que cerca suele ser más violento y repentino.
El Cinturón de Fuego del Pacífico, que rodea ese océano y abarca costas de América, Asia y Oceanía, concentra cerca del 90% de los terremotos del mundo por el movimiento de varias placas tectónicas.
Ante un sismo, la recomendación es mantener la calma, alejarse de objetos que puedan caer y protegerse bajo una estructura firme o en zonas seguras. No se deben usar ascensores ni correr hacia afuera mientras dura el movimiento.
Si el temblor sorprende a alguien manejando, debe bajar la velocidad poco a poco y detenerse lejos de puentes, pasos a desnivel, postes, árboles o letreros, sin bloquear el paso de vehículos de emergencia. Lo indicado es quedarse dentro del auto con el cinturón puesto hasta que pase el movimiento.
En casa, se aconseja fijar a la pared muebles pesados, estantes, espejos y televisores con correas o soportes, y no colocar objetos pesados o de vidrio en repisas altas sobre camas o asientos.
Un kit básico de emergencia debe incluir agua embotellada, alimentos no perecibles, linterna, pilas extra, botiquín, silbato, documentos importantes en una bolsa impermeable y una radio a pilas.
