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LEÓN XIV Bendice al Perú a 30.000 pies de altura

Durante el vuelo de unas 14 horas de Roma a Uruguay, primera escala de su gira por tres países de América Latina, el papa León XIV saludó uno por uno a los 83 periodistas a bordo, recibió obsequios enviados desde el Perú e impartió su bendición a todos los peruanos.

El papa León XIV bendijo a todos los peruanos durante el vuelo que lo llevó de Roma a Uruguay, primera parada de su gira por tres países de América Latina. El trayecto duró aproximadamente 14 horas y a bordo viajaban 83 periodistas.

Una hora después del despegue, el pontífice pidió un micrófono conectado al audio de la cabina y se dirigió a la prensa. Agradeció la labor de los periodistas, resaltó la importancia del periodismo, dio las gracias a sus médicos y aseguró que se encontraba “in good shape”, es decir, en muy buena forma.

Durante el vuelo también se refirió al país donde fue misionero. “El Perú es como uno de mis hogares”, dijo. Además, señaló que espera con mucha ilusión volver a encontrarse con los peruanos en su próxima visita.

Luego llegó el saludo personal, una costumbre papal en los vuelos largos. León XIV recorrió las filas de la parte trasera del avión, donde iban los periodistas, y se detuvo frente a cada uno. Estuvo de pie cerca de una hora y media escuchando historias, recibiendo regalos y atendiendo pedidos. El avión estaba dividido en tres zonas: adelante el Papa, al centro sus colaboradores y el personal de seguridad, y atrás la prensa.

Antes del viaje, un sacerdote español que trabaja en el Vaticano había descrito al pontífice ante el equipo de El Comercio como un hombre parco, que habla poco, pero que sabe escuchar.

Entre los obsequios peruanos, El Comercio le entregó fotografías inéditas de los primeros monaguillos que acompañaron al entonces sacerdote Robert Prevost en Chulucanas en 1985, en su primer destino pastoral en el Perú, junto con un reportaje publicado el 25 de octubre sobre esos niños, que con los años se volvieron amigos cercanos del hoy Papa.

También recibió una caja con rosarios, estampitas, imágenes religiosas y fotografías enviadas por fieles peruanos que pedían su bendición, y León XIV los bendijo. Un King Kong con manjar lambayecano, enviado por fieles de Chiclayo, provocó la sonrisa del Papa y de su comitiva.

En ese momento le pidieron que bendijera a todos los peruanos. El pontífice cerró los ojos y, frente a las cámaras, impartió su bendición al Perú a 30.000 pies de altura.

Otros periodistas le hicieron llegar distintos pedidos. El argentino Sergio Rubín le entregó una carta de la esposa de Germán Giuliani, ciudadano argentino detenido en Venezuela desde hace un año. La periodista Valentina Alazraki le dio alfajores, los favoritos del papa Francisco, para que los llevara en su paso por Argentina. También recibió pastillas Leone para la garganta y un equipo para preparar mate, regalo de jóvenes de Uruguay y Argentina.

Entre sus pocas palabras, el Papa comentó que extraña de América Latina el fervor, la expresión de la fe y la manera de vivir como cristianos.

Cuando el pontífice se retiró a descansar, los periodistas convirtieron la cabina posterior en una sala de redacción: escribieron crónicas, editaron imágenes, grabaron videos y pódcasts, y prepararon despachos para enviarlos al aterrizar. Días antes, León XIV había criticado en redes sociales el uso de la inteligencia artificial y defendido la importancia del contenido humano.

Según el personal de cabina, el Papa no habría pedido nada extraordinario durante el resto del vuelo, que transcurrió en privado: necesitaba concentrarse y descansar.

Al llegar a Montevideo, su agenda incluyó encuentros diplomáticos, reuniones con autoridades y representantes de la sociedad civil, y actividades pastorales. Antes de los discursos oficiales, tuvo su primer encuentro público con fieles sudamericanos en la Plaza Independencia.

La bienvenida estaba prevista para unos 15 minutos, pero se extendió a cerca de 40. Desde el papamóvil, León XIV recorrió la plaza y se detuvo cada vez que veía a alguien que necesitaba atención especial, entre ellos personas enfermas, para darles su bendición.

El Perú es como uno de mis hogares

Papa León XIV

in good shape

Papa León XIV, sobre su estado de salud