Trotzky se defendió ante la conferencia del Partido Comunista ruso, reunida en Moscú, en medio de la división interna que vivía esa organización, según una nota fechada en 1926.
En su intervención, el dirigente rechazó ceder en sus posiciones: “Nos negamos a renunciar la más mínima parte de nuestros principios y opiniones; nos negamos a tragarnos esas ideas que se nos quiere imponer”, gritó ante los asistentes.
Sin embargo, matizó su postura y señaló que no buscaba profundizar el conflicto: “Pero, aunque no abandonaremos nuestras opiniones, no tenemos intención de agravar las diferencias y luchas intestinas”.
Trotzky también se dirigió directamente a Bukharin y cuestionó su planteamiento sobre la construcción del socialismo: “El camarada dice que podemos constituir el socialismo, a condición de que no nos veamos, amenazados de intervención extranjera, pero nunca construiremos el socialismo si adelantamos a paso de tortuga”.
Nos negamos a renunciar la más mínima parte de nuestros principios y opiniones; nos negamos a tragarnos esas ideas que se nos quiere imponer
Trotzky
Pero, aunque no abandonaremos nuestras opiniones, no tenemos intención de agravar las diferencias y luchas intestinas
Trotzky
El camarada dice que podemos constituir el socialismo, a condición de que no nos veamos, amenazados de intervención extranjera, pero nunca construiremos el socialismo si adelantamos a paso de tortuga
Trotzky, dirigiéndose a Bukharin