El bitcoin registraba este día una cotización de US$ 75.729,11 a las 2:00 p. m. (hora UTC). La cifra representa una caída de 4,77 % respecto a las últimas 24 horas y una variación de 0,0 % frente a su valor de la última hora.
Pese al retroceso, la criptomoneda conserva el primer lugar por capitalización de mercado entre las monedas digitales, en medio de un debate cada vez más intenso sobre la conveniencia de su uso.
A fines de 2024, el bitcoin marcó un nuevo máximo histórico al superar los US$ 107.000 por unidad. El alza se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su idea de crear una reserva estratégica de esta criptodivisa en su país. Su victoria electoral ya había impulsado a las principales criptomonedas.
Las divisas digitales seguirán en el foco este año. Las iniciativas del mandatario estadounidense y el desarrollo de nuevos modelos de inteligencia artificial influirán en su cotización. Tras el lanzamiento del modelo chino de IA DeepSeek, el bitcoin y otras criptomonedas cayeron en la mayoría de mercados.
En marzo del año pasado, el bitcoin también alcanzó un récord y se acercó a los US$ 73.000, en medio de un flujo de inversiones sin precedentes hacia las criptomonedas. Según un análisis de Bloomberg, esa subida tuvo un efecto positivo en todo el mercado cripto, con mayor estabilidad y visibilidad.
Expertos atribuyeron ese aumento a la adopción institucional de las criptomonedas, la búsqueda de alternativas de inversión ante la incertidumbre económica mundial y la innovación constante en la tecnología blockchain que respalda al bitcoin y a otras divisas digitales.
El bitcoin fue la primera criptomoneda del mercado. Fue ideado por Satoshi Nakamoto en 2008 y lanzado oficialmente el 3 de enero de 2009 con el llamado 'bloque de génesis', de 50 monedas. Nació con un ideal libertario y buscaba poner en jaque a las instituciones monetarias y financieras tradicionales tras la crisis financiera mundial de ese año.
Las criptomonedas se compran e intercambian en portales especializados. Su valor depende de la oferta, la demanda y el compromiso de los usuarios, por lo que puede cambiar más rápido que el dinero tradicional: mientras más personas quieran comprar una divisa, mayor será su precio.
Quien invierte en ellas debe saber que asume un riesgo elevado, pues así como pueden subir, también pueden desplomarse de forma inesperada y acabar con los ahorros de sus usuarios.
Para guardarlas se necesita un monedero digital o wallet, un software que permite almacenar, enviar y hacer transacciones. En realidad, estos monederos solo guardan las claves que acreditan la propiedad sobre las criptomonedas, por lo que son esos códigos los que deben protegerse.

