Las fuertes lluvias que cayeron sobre la isla de Santa Cruz, en el archipiélago ecuatoriano de Galápagos, dejaron al menos un muerto y cerca de 2 000 personas afectadas. Así lo confirmaron fuentes del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) de Santa Cruz, que atribuyen las precipitaciones al fenómeno El Niño.
Este sábado, las autoridades de Ecuador declararon el estado de emergencia en la isla. Además, suspendieron de forma temporal los vuelos comerciales para dar prioridad al traslado de ayuda humanitaria.
En Puerto Ayora, la principal localidad de Santa Cruz, el suministro de agua por la red pública permanece suspendido por ahora.
Según el COE, alrededor de las 5:00 p. m. (22:00 GMT) las lluvias volvieron a intensificarse con fuerza, por lo que la cifra de afectados podría aumentar en las próximas horas. Ante ello, se habilitaron cuatro alojamientos temporales para las familias evacuadas de sus viviendas y un centro de acopio de donaciones.
El Ministerio de Salud Pública informó que, hasta el momento, 85 personas fueron atendidas en centros médicos. En tanto, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) coordinó con las Fuerzas Armadas el envío de ayuda humanitaria desde la ciudad de Guayaquil.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrografía (Inamhi) mantiene la alerta roja en todas las islas del archipiélago, con excepción de San Cristóbal, debido a la previsión de más lluvias en las próximas horas.
Por la emergencia, el Parque Nacional Galápagos cerró temporalmente varios atractivos turísticos de Santa Cruz, entre ellos la playa de Garrapatero, Las Grietas, Puntudo y el Chato. También cerró Puerto Chino y Baquerizo, en San Cristóbal.
El servicio de emergencias ECU 911 reportó desbordes de cauces, viviendas inundadas y daños en carreteras. En un primer momento, esa entidad había informado de 80 personas desalojadas.
Inicialmente, el presidente del COE Nacional, Roberto Luque, había dado cuenta del envío de 13 sanitarios y de tres afectados atendidos en un hospital público.
El Niño es un fenómeno climático marcado por el calentamiento de las aguas del Pacífico, que altera los patrones de lluvia. En Ecuador suele causar precipitaciones intensas e inundaciones en la costa, y sequías prolongadas en la sierra.