Waymo, la empresa de vehículos autónomos de Alphabet, sigue creciendo, pero todavía está lejos de ser un negocio rentable. Other Bets, el segmento que la agrupa, facturó US$ 372 millones en el tercer trimestre de 2026 y registró pérdidas operativas por US$ 2.050 millones entre julio y septiembre.
Esa cifra de ventas equivale a cerca del 0,29% de los US$ 127.600 millones que Alphabet ingresó en el mismo periodo. Los ingresos de Other Bets crecieron 8% frente a los US$ 343 millones de un año antes, pero sus pérdidas también aumentaron: pasaron de US$ 1.430 millones a US$ 2.050 millones.
Según el reporte de Alphabet, esta división reúne varios segmentos operativos que, por separado, no tienen un peso significativo en los resultados generales. Sus ingresos provienen sobre todo de servicios de transporte autónomo y de conexión a internet.
Waymo desarrolla autos que brindan servicio de transporte sin conductor y hoy opera en 15 ciudades de Estados Unidos. Para 2026 prevé llegar a más de 20 ciudades adicionales. Entre sus destinos internacionales anunciados figuran Londres, en Reino Unido, y Tokio, en Japón.
Para financiar esa expansión, la empresa anunció en febrero una ronda de inversión de US$ 16.000 millones, que fijó su valoración en US$ 126.000 millones. La compañía indicó que ese dinero servirá para acelerar el despliegue de sus vehículos y ampliar la cobertura del servicio.
En ese momento, Waymo informó que realizaba más de 400.000 viajes por semana en seis áreas metropolitanas de Estados Unidos. Además, señaló que en 2025 triplicó su volumen anual hasta llegar a 15 millones de viajes y que ya suma más de 20 millones de trayectos desde que empezó a operar.
En octubre, la empresa cerró su primera financiación con deuda: un préstamo a plazo de US$ 5.000 millones. PIMCO, Blackstone y Sixth Street participaron como principales prestamistas sindicados, y Goldman Sachs fue el único coordinador principal. A diferencia de una ronda de inversión, este capital deberá devolverse según las condiciones pactadas. Waymo indicó que lo usará para ampliar sus servicios en Estados Unidos y otros países.
El grueso del negocio de Alphabet sigue en otras áreas. Sus ingresos consolidados del trimestre crecieron 25% interanual. Google Services, que incluye el buscador, la publicidad, las suscripciones y YouTube, aportó US$ 96.300 millones. Google Cloud facturó US$ 30.700 millones, más del doble que un año antes.
La compañía obtuvo un beneficio operativo consolidado de US$ 40.600 millones, 30% más que en 2025, con un margen operativo de 31,8%.
Alphabet también disparó su gasto de capital: destinó US$ 51.400 millones en el trimestre, frente a US$ 24.000 millones en el mismo periodo del año anterior. La mayor parte se invirtió en infraestructura tecnológica, como servidores, equipos de redes y centros de datos para sus servicios de inteligencia artificial.
En la presentación de resultados, Sundar Pichai, director ejecutivo de Google y Alphabet, resaltó el crecimiento de los ingresos y señaló que la compañía alcanzó una tasa de ingresos anualizados de medio billón de dólares.
Sin embargo, las acciones de Alphabet cayeron el jueves y su valor de mercado se redujo en US$ 482.000 millones, el mayor retroceso diario desde su salida a bolsa en 2004. Según analistas citados en la información financiera, la baja se debió principalmente a las perspectivas del negocio de búsqueda de Google.

