Las empresas que suman cursos y herramientas de inteligencia artificial (IA) sin una estrategia clara corren el riesgo de abrumar a su personal y de no obtener el valor esperado de su inversión. Así lo plantea CV Viverito, analista y director sénior en la práctica de Recursos Humanos de Gartner, en una columna de opinión.
De acuerdo con el especialista, la gran duda que hoy comparten los directores ejecutivos es cómo sacar provecho real de lo que invierten en IA. Su respuesta habitual, señala, es engrosar los catálogos de capacitación, con cursos sobre cómo redactar instrucciones o 'prompts' para los modelos, o extender licencias a varias herramientas a la vez.
Para Viverito, ese camino suele terminar mal: los empleados se sienten desbordados y las organizaciones, decepcionadas. A su juicio, el error de fondo es manejar las habilidades en IA como una lista de verificación que nunca deja de crecer.
Como alternativa, el analista propone concentrarse en un número menor de habilidades fundamentales, capaces de adaptarse conforme la tecnología cambie.
En esa línea, Gartner identificó seis capacidades repartidas en dos áreas: las habilidades de coordinación del trabajo y las de supervisión y gobernanza. Según el autor, si las empresas centran su esfuerzo en ellas, sus trabajadores podrán evolucionar a la par de la IA.
En el caso de las habilidades de supervisión y gobernanza, la columna explica que su función es asegurar que lo que produce la IA sea preciso, seguro y confiable.
¿Cómo podemos realmente obtener valor de nuestras inversiones en inteligencia artificial (IA)?
CV Viverito, analista y director sénior en la práctica de Recursos Humanos de Gartner, sobre la pregunta que se hacen los directores ejecutivos
Un mejor enfoque es centrarse en desarrollar menos habilidades fundamentales que tengan el potencial de evolucionar a medida que la IA también evoluciona.
CV Viverito, analista y director sénior en la práctica de Recursos Humanos de Gartner

