La ciencia sumó una nueva planta a su lista: la Puya ukumari, una bromelia de los Andes del sureste peruano encontrada en el Parque Nacional del Manu, en Cusco.
La especie puede llegar a los dos metros de altura y llama la atención por sus pétalos de un azul muy oscuro, casi negro. Su nombre proviene del quechua y significa «oso», en referencia al oso andino (Tremarctos ornatus).
La planta vive en los valles de Kosñipata y Mapacho, entre los 2.300 y 3.300 metros de altitud. Los investigadores la registraron en cinco localidades: el Parque Nacional del Manu y su zona de amortiguamiento, donde están la Estación Biológica y ACP Wayqecha, además de Pillahuata, Juan Velasco Alvarado sector Sunchubamba y Acobamba.
El Parque Nacional del Manu es administrado por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente. Según la información oficial, la presencia de la especie en esta área protegida amplía lo que se sabe sobre la biodiversidad andina y aporta datos útiles para su conservación.
Las primeras observaciones de campo se hicieron en 2022. Sin embargo, recién en agosto de 2025 se registró en la comunidad de Sunchubamba el primer ejemplar con flores, que permitió describir la especie.
Antony Yuca, especialista en botánica y restauración de Conservación Amazónica – ACCA y autor principal de la investigación, explicó que el nombre responde a la relación ecológica entre el oso andino y las bromelias. Añadió que la observación de la alimentación de estos mamíferos ayudó a orientar nuevos avistamientos de la planta.
Por su parte, Ruthmery Pillco-Huarcaya, coautora del estudio y directora científica de la Estación Biológica Wayqecha de ACCA, resaltó el valor del monitoreo a largo plazo para identificar especies que llevan años en un territorio sin ser reconocidas por la ciencia.
La publicación propone una categorización preliminar de la Puya ukumari como En Peligro (EN). La razón es su distribución conocida limitada y las amenazas que enfrenta su hábitat, como la degradación del bosque, la ganadería, los incendios y los deslizamientos.
El estudio apareció en la revista científica PhytoKeys y subraya la importancia de mantener el monitoreo de campo y reforzar la colaboración entre instituciones de investigación y conservación para proteger la biodiversidad de los Andes.
Puya ukumari puede alcanzar los dos metros de altura y se distingue por sus pétalos de un azul tan oscuro que parecen casi negros. Elegimos el nombre ukumari, que significa «oso» en quechua, por la relación ecológica entre el oso andino y las bromelias. Las observaciones en campo sobre la alimentación de estos mamíferos también nos ayudó a orientar nuevos avistamientos de esta especie
Antony Yuca, especialista en botánica y restauración de Conservación Amazónica – ACCA y autor principal de la investigación
Este hallazgo demuestra el valor de observar la naturaleza de manera sostenida. El monitoreo a largo plazo nos permite reconocer patrones, formular nuevas preguntas y descubrir especies que, aunque llevan años en un territorio, aún no han sido identificadas por la ciencia
Ruthmery Pillco-Huarcaya, coautora del estudio y directora científica de la Estación Biológica Wayqecha de ACCA


