En vivo PBO Matinal Phillip Butters
Lima
Miércoles 21 de octubre
Perú Elige 2026 Resultados de la ONPE, sondeos y mapa interactivo
Entretenimiento

ALANA S. PORTERO Su novela revive a las ’17 rosas’ de Guillena

La escritora española Alana S. Portero presentó el 21 de octubre su novela "Cosamala" en Guillena, Sevilla. La obra se inspira en las "17 rosas", mujeres de ese pueblo fusiladas durante la Guerra Civil española.

La escritora española Alana S. Portero (Madrid, 1978) afirmó que la Guerra Civil es "el gran fantasma español" que reaparece una y otra vez porque "no todo está reparado". Lo dijo durante la presentación de su novela "Cosamala" (Seix Barral) en Guillena, pueblo de la provincia de Sevilla donde se ambienta la historia, según informó la agencia EFE el 21 de octubre.

La autora recorrió las calles y el cementerio de Guillena y precisó que su libro no es una novela histórica, sino una novela de terror construida sobre hechos reales. Su editorial, en cambio, la presenta como "una novela gótica, sureña, lorquiana y antifascista".

Los antagonistas del relato son el general Queipo de Llano y Ramón de Carranza. Este último dirigió, en los primeros momentos de la guerra, una columna formada por "caballistas, toreros, falangistas, terratenientes y guardias civiles" que se impuso con violencia en los pueblos de la Sierra Norte sevillana.

La novela toma como punto de partida la historia de las "17 rosas": 17 mujeres de Guillena que permanecieron retenidas y fueron torturadas durante dos meses en el Ayuntamiento del pueblo. Luego las fusilaron en la cercana localidad de Gerena y las enterraron en una fosa común. En total fueron detenidas 19 mujeres, pero dos sobrevivieron; una de ellas, por estar embarazada.

Las víctimas eran esposas o familiares de hombres que habían huido. Sufrieron violencia sistemática, señalamiento y tratos vejatorios que comenzaron con el rapado del cabello y la obligación de ingerir aceite de ricino. Al final, las trasladaron de noche en un camión hasta el cementerio de Gerena, donde las ejecutaron.

Portero contó que conoció Guillena y esta historia porque la madre de su mejor amiga es de ese pueblo. También explicó que algunos de los actos represivos que encontró en su investigación eran tan crueles que tuvo que "rebajarlas" al llevarlos a la ficción.

La escritora señaló que busca que el libro sea "un homenaje absoluto" a esas mujeres e incluso "una oportunidad de venganza". Para acercarse al lugar, eligió un lenguaje de leyenda oral, "como el de una anciana que contara cuentos en torno a la hoguera".

Durante el recorrido estuvo acompañada por bisnietas, nietos y otros descendientes de las "17 rosas". Allí cuestionó el abandono de los muertos en fosas comunes. "Una tierra que tiene a más de cien mil personas en fosas es algo injusto, porque están en un descanso que no es un descanso", dijo. Además, recordó el mito de Antígona para sostener que impedir a una familia enterrar a sus muertos es el peor castigo.

También la acompañaron miembros de la asociación local de Memoria Histórica que en 2012 exhumaron los restos de las 17 mujeres y les dieron sepultura digna, todas juntas, en el cementerio de Guillena. El pueblo tiene hoy unos 13.000 habitantes; en 1936 apenas llegaba a 3.000.

Lucía Socan, cantautora de Guillena y bisnieta de una de las mujeres, fusilada a los 75 años, aseguró que su labor está libre de rencor. Blanca Domínguez, bisnieta de otra víctima, asesinada a los 25 años y madre de dos hijos, contó que su familia ya buscaba los restos de su bisabuela antes de que ella naciera, hace casi 30 años.

Sobre el título, Portero explicó que lo tomó del diccionario de habla sevillana "Así hablamos". "Cosamala" tiene varios significados, puede expresar alegría, pena o sorpresa, e indica que algo es muy abundante, sea bueno o malo.

La Guerra Civil es el gran fantasma español, que se nos aparece una y otra vez y nos reclama algo porque no todo está reparado

Alana S. Portero, escritora

Una tierra que tiene a más de cien mil personas en fosas es algo injusto, porque están en un descanso que no es un descanso

Alana S. Portero, escritora

Incluso en las guerras más crueles de la antigüedad se paraba para enterrar a los muertos. Antígona nos enseña que no poder enterrar a sus muertos es el peor castigo que se le puede hacer a una familia

Alana S. Portero, escritora

Nunca hemos pedido a nadie que nos pida perdón, pero sí que nos contaran la verdad

Lucía Socan, cantautora y bisnieta de una de las '17 rosas'