Las flores azules se han convertido en uno de los regalos más vinculados al Día del Novio, que se celebra cada 3 de octubre. Su relación con la fecha surgió de una tendencia que ganó popularidad en redes sociales, sin que exista una tradición oficial que obligue a regalarlas.
Aunque el Día del Novio no tiene carácter oficial, su presencia en las redes sociales ha permitido que la celebración gane popularidad y se mantenga vigente en distintos países. Cada año, durante esa jornada, se multiplican en internet las fotos de ramos, las dedicatorias y los mensajes románticos.
Con el paso del tiempo, regalar flores de este color pasó a ser uno de los detalles asociados a la fecha, sobre todo entre parejas que quieren mostrar su cariño de una forma distinta.
El azul suele vincularse de manera simbólica con la confianza, la lealtad, la tranquilidad y la estabilidad, valores que se destacan en una relación de pareja. También se le asocia con la profundidad y con la idea de un vínculo duradero, por su conexión simbólica con la inmensidad del cielo y del mar.
Por ello, un ramo azul puede servir como un mensaje de gratitud, apoyo y afecto hacia el novio. Sin embargo, estos significados son simbólicos y culturales, y no reglas universales de la floricultura: la interpretación de un ramo depende de quién lo entrega y de la relación de pareja.
El origen de la costumbre está ligado a la expansión del #NationalBoyfriendDay, una tendencia que comenzó a difundirse en internet desde 2014 y que luego llegó a varios países de Latinoamérica.
A medida que la celebración creció, las flores azules fueron adoptadas como uno de los regalos característicos para los novios, especialmente en países como Perú, México y otros de la región.


