Donald Trump afronta un escenario político distinto en Estados Unidos luego de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que el Partido Republicano perdió el control de ambas cámaras del Congreso. La oposición demócrata se perfila para frenar parte de su agenda e investigar a su Gobierno, aunque el mandatario mantiene amplios poderes en política exterior.
Así lo explicó la internacionalista Brenda Estefan, analista internacional y especialista en política exterior, en una entrevista con El Comercio. Para ella, los demócratas podrán complicar la agenda de Trump, pero no impedirla por completo.
La especialista identificó tres frentes en los que la oposición ganará margen. El primero son los nombramientos: en Estados Unidos, todas las designaciones desde el cargo de subsecretario adjunto requieren aprobación por mayoría simple en el Senado, que podrá cuestionarlas, limitarlas y alargar los plazos. El segundo es el presupuesto, cuya aprobación los demócratas podrán condicionar a la inclusión de sus temas prioritarios. El tercero es la apertura de investigaciones sobre Trump, su familia, su entorno y su gobierno.
Aun así, Estefan sostuvo que la Casa Blanca no cambiará de rumbo. Recordó que el presidente puede vetar casi cualquier iniciativa legislativa y que revertir ese veto exige dos tercios de los votos en ambas cámaras, mayoría que los demócratas no tienen. Por ello, prevé que la oposición lleve a votación temas sensibles para la población, de modo que el costo político de un eventual veto recaiga sobre el mandatario.
Sobre la posibilidad de un juicio político o de superar vetos con apoyo de republicanos descontentos, la analista lo descartó. Se requieren 67 de los 100 votos del Senado y los demócratas tendrán 55, por lo que les faltarían 12. Además, señaló que no es algo que hayan anunciado como parte de su estrategia.
En política exterior, Estefan considera que habrá más presión, pero que sigue siendo una atribución del presidente. Como ejemplo, mencionó que Trump no consultó al Congreso para ir por Nicolás Maduro el 3 de enero, para lanzar la guerra en Irán el 28 de febrero ni para imponer los aranceles del llamado Día de la Liberación en 2025. A su juicio, aranceles, política industrial, decisiones de guerra y envío de tropas seguirán en manos del Ejecutivo.
La analista agregó que el mandatario puede ampliar el uso de sus facultades por medio de decretos presidenciales. Según indicó, hace seis meses Trump designó un equipo encabezado por Stephen Miller, a quien describió como el principal ideólogo de la Casa Blanca, para que junto con juristas diseñara una estrategia para gobernar sin el Congreso. Estefan estimó que buscarán mecanismos legales para que Trump mantenga desde la Presidencia la mayor autoridad posible.
En el plano internacional, la especialista calificó el resultado como una mala noticia para los aliados cercanos de Trump, que esperaban construir una relación estable con Washington bajo el trumpismo y ahora ven que esos vínculos pueden romperse en dos años, sobre todo si la tendencia se mantiene hacia las presidenciales de 2028. Mencionó que incluso la posición de Vladimir Putin podría verse afectada y advirtió que Trump podría presionar más a Kiev para que llegue a un acuerdo con Moscú, incluso a costa de la seguridad ucraniana.
Respecto al Partido Republicano, Estefan opinó que se ha convertido en un partido cascarón que se vació de ideas durante la última década de control trumpista y que necesita reconstruir una propuesta que conecte con el electorado. También señaló que los demócratas tienen su propio reto: hacer convivir a los demócratas socialistas con los sectores moderados.
Finalmente, la analista afirmó que el liderazgo de Trump quedará muy debilitado. Recordó que el presidente publicó un mensaje en la madrugada del miércoles en el que sostuvo, en esencia, que no ganaron porque él no estaba en las boletas. Según Estefan, los demás candidatos saben que Trump dejará el cargo en enero de 2029 y comenzarán a tomar distancia para proteger sus carreras. Añadió que los demócratas recuperaron posiciones que no ocupaban desde hace 100 años y que no se veía un voto de castigo tan fuerte contra un presidente en ejercicio desde las elecciones de 1974, tras el Watergate.
Los demócratas podrán complicar el avance de su agenda, pero no pueden impedirla por completo.
Brenda Estefan, analista internacional
Llevan medio año preparándose para esta posibilidad y seguramente buscarán los mecanismos legales para que, desde la Presidencia, Trump siga ejerciendo la mayor cantidad de autoridad y poder posible.
Brenda Estefan, analista internacional
El principal reto es que se ha convertido en un partido cascarón.
Brenda Estefan, sobre el Partido Republicano
El mensaje del electorado fue inequívoco y contundente.
Brenda Estefan, analista internacional
