La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó, por trigésima cuarta vez, una resolución que exige poner fin al embargo unilateral que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde 1960. El texto recibió 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones.
El Perú optó por abstenerse. En 2025, la representación peruana había votado a favor de la resolución, al igual que Chile y Honduras, que este año también se abstuvieron.
Según la ONU, el resultado refleja un mayor respaldo en América Latina a Estados Unidos y a la política de embargo que mantiene el presidente Donald Trump, así como un menor apoyo a Cuba, gobernada por Miguel Díaz-Canel.
Estados Unidos e Israel votaron en contra del texto. A esa postura se sumaron Colombia, que en 2025 votó a favor, y Ecuador y Costa Rica, que el año pasado se abstuvieron. Paraguay y Argentina también rechazaron el fin del bloqueo.
La resolución no es jurídicamente vinculante, por lo que no obliga a Estados Unidos a modificar sus sanciones ni sus restricciones. De acuerdo con la ONU, el documento solo reitera la exigencia internacional de “levantar el bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla”.
Para el internacionalista y excanciller Miguel Rodríguez Mackay, la abstención peruana es una decisión soberana que no debería generar alarma. En declaraciones a Gestión, sostuvo que el cambio de postura forma parte de las facultades del Gobierno de Keiko Fujimori para conducir las relaciones internacionales del país.
“Los antecedentes diplomáticos no obligan a mantener una misma votación. No existe ninguna postura esculpida en piedra. Las posturas van de la mano con las circunstancias”, afirmó.
Rodríguez Mackay consideró que la abstención no rompe con la tradición diplomática peruana y que la política exterior, dentro del respeto al derecho internacional, debe tomar en cuenta la coyuntura. Atribuyó la decisión a la falta de apertura política del régimen de Díaz-Canel con el Perú y la región, y a la situación de los derechos humanos no atendidos en la isla. “Creo que la abstención peruana es una abstención realista, discrecionalmente válida, que corresponde al momento”, agregó.
En contraste, el internacionalista Óscar Vidarte opinó que existe una “derecha trumpista” en América Latina que avala la política de embargo de Washington. A su juicio, la votación en la ONU “no se trata de apoyar a Cuba”, sino de rechazar las presiones políticas externas que perjudican a la población.
“Es cuestionar prácticas que no pueden aceptarse entre estados y que afectan principalmente a la población, y peor aún, sin resultados a lo largo del tiempo”, escribió Vidarte en la red social X.
Las senadoras de Ahora Nación Ruth Luque y Mirtha Vásquez coincidieron con esa postura y criticaron a la Cancillería por cambiar de posición y no respaldar el fin del embargo estadounidense contra Cuba.
Los antecedentes diplomáticos no obligan a mantener una misma votación. No existe ninguna postura esculpida en piedra. Las posturas van de la mano con las circunstancias.
Miguel Rodríguez Mackay, internacionalista y excanciller
Creo que la abstención peruana es una abstención realista, discrecionalmente válida, que corresponde al momento.
Miguel Rodríguez Mackay, internacionalista y excanciller
Es cuestionar prácticas que no pueden aceptarse entre estados y que afectan principalmente a la población, y peor aún, sin resultados a lo largo del tiempo.
Óscar Vidarte, internacionalista