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ISRAEL Netanyahu se juega su chamba en elecciones reñidas

Los israelíes acudirán a las urnas la próxima semana para decidir si Benjamin Netanyahu, líder del Likud, obtiene otro mandato como primer ministro. Las encuestas anticipan una contienda reñida con el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, del partido centrista Yashar!.

Israel elegirá la próxima semana a su nuevo parlamento en unos comicios que definirán si Benjamin Netanyahu continúa como primer ministro o si el país abre una nueva etapa política. La votación llega tres años después de los ataques encabezados por Hamás que dieron inicio a la guerra en Gaza.

Las encuestas apuntan a una disputa ajustada entre Netanyahu, líder del partido nacionalista Likud, y Gadi Eisenkot, quien dirige el partido centrista Yashar!.

En el sistema israelí, los ciudadanos votan por partidos, que después negocian alianzas para reunir una coalición mayoritaria. Ninguna agrupación ha conseguido por sí sola la mayoría en la Knéset, el parlamento de 120 integrantes.

Netanyahu, de 77 años, es el jefe de gobierno con más tiempo en el cargo en la historia de Israel y la figura dominante de su política. Ha sobrevivido a guerras, crisis, escándalos y al ataque del 7 de octubre de 2023, el más mortífero que ha sufrido el país. Sus seguidores destacan su gestión en seguridad y economía, además de su cercanía con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien le ha dado su respaldo.

Sus críticos, en cambio, lo responsabilizan de las fallas políticas y de seguridad previas al 7 de octubre y lo acusan de conducir mal las guerras posteriores. En 2024, la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto en su contra por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad. En Israel, además, arrastra desde hace años un caso judicial en el que está acusado de fraude, abuso de confianza y aceptación de sobornos. Netanyahu rechaza haber cometido irregularidades.

Eisenkot, de 66 años, es hijo de una familia trabajadora de inmigrantes judíos marroquíes. Durante cuatro décadas hizo carrera en el ejército hasta llegar a jefe del Estado Mayor. Ingresó a la política en 2022 y hoy encabeza Yashar!, el principal partido de oposición. Su hijo y dos sobrinos murieron combatiendo en Gaza tras los ataques del 7 de octubre.

El exgeneral fue observador en el gabinete de guerra de Netanyahu, pero dejó el cargo a los ocho meses tras acusar al primer ministro de no tener una estrategia clara. Desde entonces se presenta como una opción moderada, aunque mantiene una línea dura en seguridad. Se le atribuye la autoría de la llamada “Doctrina Dahiyeh”, una estrategia militar que plantea emplear fuerza desproporcionada en las zonas desde donde se lanzan ataques.

Si consigue armar una coalición, Eisenkot podría ser el primer jefe de gobierno israelí de origen mizrají. Los mizrajíes, procedentes del norte de África y Oriente Medio, han sufrido históricamente discriminación por parte de la élite de ascendencia europea.

Bennett, de 54 años, es un dirigente de derecha y religioso observante que lidera Beyachad (Juntos), una candidatura conjunta con el político centrista Yair Lapid. Se opone a un Estado palestino independiente y respalda los asentamientos en Cisjordania. Antes de llegar a la Knéset en 2013, fue jefe de gabinete de Netanyahu y dirigió el Consejo Yesha, que coordina a las autoridades locales de los asentamientos. Con los siete escaños de su partido Yamina armó una coalición con partidos de izquierda y árabes, y fue brevemente primer ministro en 2021 gracias a un acuerdo de reparto de poder con Lapid. Aunque comparte con Netanyahu una postura dura frente a los palestinos, discrepa con él sobre el manejo de la seguridad y su enfrentamiento con el sistema judicial.

Ben-Gvir, de 50 años, es ministro de Seguridad Nacional y un provocador de extrema derecha con varias condenas, entre ellas por apoyar a una organización terrorista. Encabeza Otzma Yehudit (Poder Judío), partido ultranacionalista cuyo buen resultado en los últimos comicios le dio un lugar en el gabinete y empujó más a la derecha a la coalición de Netanyahu. Abogado de profesión, se hizo conocido por defender con éxito a extremistas judíos acusados de agredir a palestinos. De adolescente, el ejército rechazó reclutarlo por sus posiciones extremas, y fue seguidor del rabino Meir Kahane, que promovía expulsar a los palestinos de Israel, Gaza y Cisjordania. Ha planteado la emigración “voluntaria” de unos 2 millones de palestinos de la Franja de Gaza, donde defiende reconstruir asentamientos judíos.

Abbas, de 52 años, es un político árabe palestino y dentista del norte de Israel. Dirige Ra’am, partido islamista que en 2021 se convirtió en el primero liderado por árabes en integrar una coalición de gobierno. Su apuesta es priorizar temas locales, como la delincuencia en las comunidades árabes, por encima del conflicto israelí-palestino, con la expectativa de sumar escaños y atraer socios. En esa línea, colocó como número dos de su lista al excomandante de policía y político judío centrista Yoav Segalovitz. Abbas integra la Knéset desde 2019.