La campaña del presidente de Brasil, Lula da Silva, acusó a Meta de perjudicarlo en redes sociales y de favorecer a su rival, Flávio Bolsonaro, de cara a la segunda vuelta electoral del 25 de octubre. La compañía rechaza cualquier sesgo político, mientras la justicia electoral brasileña le exige garantías de igualdad entre ambos candidatos.
Meta es dueña de Facebook, Instagram, WhatsApp y Messenger. Según la propia empresa, en junio de este año sus plataformas promediaban 3.600 millones de usuarios activos diarios en el mundo, una audiencia que las convierte en un actor de gran peso en la difusión de información política.
En Brasil, a fines de 2025 las herramientas publicitarias de Meta calculaban un alcance potencial de 147 millones de usuarios en Instagram y 109 millones en Facebook. Estas cifras no equivalen a usuarios activos y pueden contar a una misma persona en ambas redes. Una encuesta de 2025 ubicó a WhatsApp como la plataforma más usada por la población conectada del país, con un alcance de 93,9 %, seguida de Instagram (91,2 %) y Facebook (80,5 %).
La polémica estalló el 10 de octubre, cuando el diario Folha de S.Paulo informó sobre la denuncia de la campaña de Lula. El equipo del mandatario anunció acciones ante la justicia electoral y las autoridades de protección de datos, y adelantó que llevaría el caso a la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Según un comunicado de la campaña, Instagram impidió que el perfil de Lula promocionara publicaciones de su feed y una de sus publicaciones sufrió una interrupción en el conteo de visualizaciones que, a juicio de su equipo, afectó su alcance. También denunció dificultades para convertir publicaciones en anuncios pagados.
La campaña afirmó además que, antes de la primera vuelta, las páginas de Lula y de otros dirigentes de izquierda desaparecieron de pronto del buscador de Instagram. Sostuvo que el perfil de Flávio Bolsonaro salía entre las sugerencias automáticas de esa red, mientras que el de Lula no aparecía ni al escribir su nombre, y que WhatsApp recomendaba el canal del rival cuando se buscaba al presidente.
La denuncia también apuntó a un presunto trato desigual de los algoritmos de Meta, que según el equipo de Lula habría dado más visibilidad a perfiles vinculados a la derecha. Asimismo, cuestionó a Meta AI, al señalar que aplicaba restricciones distintas a pedidos equivalentes de imágenes políticas favorables a Lula y a Bolsonaro.
El 11 de octubre, el Tribunal Superior Electoral (TSE) pidió a Meta explicaciones sobre las supuestas restricciones a las publicaciones de Lula, su distribución, las recomendaciones algorítmicas y posibles bloqueos geográficos. Según la agencia EFE, el tribunal ordenó a la empresa garantizar un trato igualitario a ambas candidaturas, bajo amenaza de una multa diaria de 500.000 reales (US$93.000). Esta decisión no es una sentencia que declare probada una manipulación política de los algoritmos.
La orden del TSE prohíbe a Meta reducir la distribución de contenidos políticos, sacarlos de los sistemas de recomendación, limitar su visibilidad en las búsquedas o alterar métricas sin una justificación válida. También dispone que su herramienta de inteligencia artificial aplique los mismos criterios a las dos candidaturas y que las restricciones a las cuentas publicitarias de las campañas se revisen con intervención humana.
El viernes 16 de octubre, Meta negó interferir en las elecciones presidenciales y atribuyó los problemas denunciados a “incidentes técnicos”, no a una decisión deliberada. La empresa sostuvo que aplica las mismas normas a todos los candidatos, partidos y posturas políticas en Brasil.
Meta admitió, sin embargo, que la cuenta publicitaria de Lula fue desactivada por error durante poco más de una hora el 23 de setiembre, que hubo fallas globales en el conteo de visualizaciones de reels y en la creación de anuncios a partir de publicaciones existentes, y que una deficiencia en sus controles de inteligencia artificial permitió resultados distintos en ciertas solicitudes de imágenes políticas.
Ese mismo viernes, Folha de S.Paulo reveló que trabajadores de Meta reconocieron en mensajes internos que, en los últimos días, las restricciones perjudicaron las cuentas de Lula mientras el algoritmo recomendaba el perfil de Flávio Bolsonaro.
Desde Bolivia, la abogada Nadia Beller acusó a su expareja, el consultor político argentino Fernando Cerimedo, de haber coordinado con integrantes de la familia Bolsonaro y de mantener contactos en Meta para reducir la visibilidad digital de la campaña de Lula. Sus declaraciones fueron difundidas el 13 de octubre por el diario mexicano La Jornada, como extracto de una entrevista que había circulado en redes a través del periodista español Julián Macías Tovar.
Según Beller, a inicios de agosto Cerimedo le envió una foto junto a Bolsonaro y le comentó que estaban viendo asuntos de la campaña y buscando financiamiento. La abogada también afirmó que el consultor tiene contactos en Meta que le permitirían eliminar o reactivar páginas.
La sucesión de problemas técnicos que la empresa no ha explicado despierta fuertes sospechas de que las acciones de Meta constituyen un intento de interferir en el proceso electoral brasileño en beneficio de la candidatura de Flávio Bolsonaro
Campaña de Lula da Silva, en un comunicado
Los votantes brasileños merecen hechos, no una narrativa política construida con la combinación de problemas técnicos no relacionados. Meta seguirá haciendo cumplir sus normas, acatará la legislación electoral brasileña, corregirá los errores cuando ocurran, y garantizará condiciones equitativas para todos los que usan nuestros servicios
Meta, en un comunicado
Meta aplica las mismas normas a todos los candidatos, partidos y puntos de vista políticos en Brasil, tal como lo hace en elecciones en todo el mundo. No suprimimos contenido para perjudicar a ninguna parte, ni otorgamos trato preferencial a ninguna parte.
Meta, en un comunicado


