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Viernes 2 de octubre
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KALININGRADO · Rusia amenaza a la OTAN con armas nucleares

Rusia envió a la OTAN un documento diplomático informal en el que advierte que podría usar todo su arsenal, incluidas armas nucleares, si países de la Alianza intentan aislar Kaliningrado, su enclave entre Polonia y Lituania. La OTAN condenó la retórica y aseguró que es una organización defensiva.

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Imagen referencial · Foto: CNE CNA C6F / Flickr

Rusia volvió a usar la carta nuclear para advertir a la OTAN. Esta vez el centro de la tensión es Kaliningrado, el enclave ruso en el mar Báltico, ubicado entre Polonia y Lituania, que Moscú considera expuesto a un posible bloqueo aéreo o marítimo de la Alianza.

El gobierno ruso remitió a la OTAN un documento diplomático informal, conocido como 'non-paper', en el que señala que estaría dispuesto a emplear “todo el arsenal” de fuerzas y capacidades a su alcance, “incluidas las armas nucleares”, si países de la Alianza buscan separar Kaliningrado del resto de Rusia.

El texto añade que un eventual conflicto podría iniciarse con ataques preventivos contra centros de toma de decisiones de países miembros de la OTAN en su fase inicial. Moscú argumenta que la Alianza prepara un bloqueo del enclave y que una operación así sería una amenaza directa contra territorio ruso.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, defendió la advertencia. Según dijo, las declaraciones de Polonia y otros países europeos sobre Kaliningrado son una provocación, y recordó que la doctrina rusa prevé una respuesta nuclear ante intentos de bloquear territorio ruso.

Este año, la OTAN ha mantenido una fuerte actividad militar en su flanco oriental, incluido el Báltico. Entre los ejercicios figura BALTOPS 2026, realizado en junio con unos 6.000 militares de 15 países, además de entrenamientos aéreos y terrestres en países vecinos de Rusia. Sin embargo, no hay evidencia de que estas maniobras apunten a aislar o bloquear Kaliningrado.

El miércoles, la OTAN confirmó haber recibido el documento. Respondió que es una organización defensiva y que sus actividades y ejercicios no representan un riesgo para Moscú. Su portavoz, Allison Hart, condenó la amenaza del uso de la fuerza y calificó de “irresponsable” la retórica nuclear rusa.

El jueves, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que la Alianza no espera una ofensiva militar rusa inminente, aunque advirtió que Moscú probablemente seguirá con “ataques hostiles” de carácter híbrido contra países aliados.

Ese mismo día, el presidente Vladimir Putin advirtió que Rusia usará “todo su arsenal” si Kaliningrado o cualquier otro territorio ruso sufre un ataque directo. Precisó que los diplomáticos rusos no habían mencionado específicamente las armas nucleares y presentó sus advertencias como respuesta a lo que Moscú considera una escalada de la OTAN y de países europeos. También resaltó la ventaja rusa en armamento estratégico e hipersónico frente al mayor potencial económico y demográfico de la Alianza, y ordenó adoptar medidas para garantizar la seguridad del enclave.

Kaliningrado está separado físicamente de la Rusia continental. Tiene gran valor militar porque Moscú mantiene allí fuerzas, misiles e infraestructura clave de la Flota del Báltico. Además, está vinculado al corredor de Suwalki, una franja de unos 100 kilómetros entre Polonia y Lituania que une a los países bálticos con el resto del territorio de la OTAN. Para Moscú, un control occidental de esa zona podría comprometer la conexión terrestre y marítima del enclave.

Andrés Gómez de la Torre, especialista en defensa e inteligencia, describió a Kaliningrado como una pieza estratégica de primer orden y muy militarizada. Recordó que pasó a la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial y que hoy alberga una importante base naval y sistemas de misiles Iskander que, según indicó, pueden portar cabezas convencionales o nucleares.

Según el analista, la ubicación del enclave explica en parte por qué ocupa un lugar central en las hipótesis de conflicto entre Moscú y la OTAN: en una guerra abierta, su conexión terrestre con Rusia quedaría muy condicionada. Añadió que la OTAN, como organización de seguridad colectiva, contempla distintos escenarios y que Kaliningrado podría verse como objetivo estratégico por su aislamiento.

Gómez de la Torre también vinculó la advertencia con los cambios que Rusia introdujo en 2024 en su doctrina nuclear, cuando amplió las amenazas que podrían justificar el uso de estas armas, entre ellas ataques convencionales conjuntos, un supuesto que podría involucrar a una alianza como la OTAN. Recordó, además, que Moscú ha reivindicado la posibilidad de emplear armas nucleares tácticas, de menor alcance que las estratégicas.

Para el especialista, la referencia nuclear funciona también como herramienta de disuasión, al igual que la idea de los ataques preventivos, que busca elevar el costo de una confrontación. Agregó que Rusia desarrolla en paralelo una estrategia de guerra híbrida, con ataques cibernéticos y acciones contra infraestructura crítica en varios países europeos.

El embajador Juan Álvarez Vita sostuvo que las alusiones rusas a su arsenal nuclear no son simple retórica, por el tamaño de ese arsenal y su modernización constante. A su juicio, las advertencias son un mensaje dirigido a la OTAN y a Estados Unidos para marcar un límite.

Álvarez Vita enmarcó las advertencias en un contexto de creciente tensión, que incluye ataques con drones ucranianos que han alcanzado zonas cercanas a Moscú y recientes conversaciones entre funcionarios estadounidenses y rusos en la capital rusa, cuyo contenido no se ha hecho público.

El diplomático indicó que las grandes potencias pueden distinguir entre una advertencia disuasiva y señales de una preparación real para usar armas nucleares. Aunque considera el uso efectivo como el escenario extremo, advirtió que el aumento de la tensión eleva el riesgo de una escalada no buscada, provocada por un error de cálculo.

Si llegamos a un ataque directo contra la Federación Rusa, y me refiero a Kaliningrado, pero también puede pasar con cualquier otro territorio, por supuesto, en la agenda figurará inevitable e inmediatamente la cuestión del empleo por parte de Rusia de todo el armamento a su alcance. Eso es inevitable.

Vladimir Putin, presidente de Rusia

Kaliningrado es una suerte de fortaleza militar rusa inexpugnable.

Andrés Gómez de la Torre, especialista en defensa e inteligencia, a El Comercio

La amenaza nuclear tiene su base real.

Juan Álvarez Vita, embajador, a El Comercio

Una utilización de las actuales armas atómicas podría poner en peligro la existencia misma de la humanidad en su conjunto.

Juan Álvarez Vita, embajador

El mensaje central de Moscú es que cualquier intento de convertir el aislamiento de Kaliningrado en una operación militar contra Rusia podría desencadenar una escalada mucho mayor.

Andrés Gómez de la Torre, especialista en defensa e inteligencia