Cuba cerró 2025 con 136,214 defunciones, 8,116 más que en 2024, año en que se reportaron 128,098. Así lo indica un informe que la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) publicó este miércoles en La Habana, según la agencia EFE.
La provincia de La Habana, en el occidente del país, encabezó la lista con 29,646 fallecimientos. La siguieron las provincias orientales de Santiago de Cuba, con 12,431, y Holguín, con 12,175.
En el otro extremo, Mayabeque, en el oeste, reportó la cifra más baja, con 4,624 defunciones. Detrás quedaron las provincias centrales de Cienfuegos (4,801) y Ciego de Ávila (4,970).
A nivel municipal, Santiago de Cuba registró el número más alto, con 6,677 fallecidos. El más bajo correspondió a Ciénaga de Zapata, en la provincia de Matanzas, con 55 defunciones.
La ONEI precisó que, en la última década, el año con menos muertes fue 2014, con 96,330, y el de más fallecimientos fue 2021, con 167,675. En 2024 murieron 128,098 personas, 10,359 más que en 2023, cuando se contabilizaron 117,739.
En agosto, el Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE) de la ONEI informó que las 136,214 defunciones de 2025 duplicaron los 68,064 nacimientos, la cifra más baja en décadas. Según el reporte, este dato refleja la acelerada tendencia al envejecimiento de la población cubana.
La caída de los nacimientos se expresa en la tasa global de fecundidad, que por segundo año consecutivo se ubica en 1.29 hijos por mujer, el nivel más bajo desde 1958. La tasa bruta de reproducción, en tanto, es de 0.62 hijos por mujer, muy por debajo del 2.1 que marca el reemplazo generacional.
De acuerdo con el CEPDE, la población efectiva de Cuba llegó a 9,434,593 personas al cierre de 2025. De ese total, el 74.7 % (7,044,773) vive en ciudades y asentamientos urbanos, y los 2,389,820 restantes residen en zonas rurales.

