El presidente de China, Xi Jinping, consolidó la mayor purga política de la historia reciente del país. El Partido Comunista de China (PCCh) concluyó este jueves en Pekín el Quinto Pleno de su XX Comité Central con la expulsión de 33 altos cargos civiles y militares por graves infracciones disciplinarias y legales.
La asamblea, de cuatro días y a puerta cerrada, refuerza la autoridad de Xi y le abre el camino hacia un cuarto mandato, algo sin precedentes, en el XXI Congreso del partido previsto para el otoño de 2027.
El pleno registró la mayor cantidad de sillas vacías en la historia moderna del partido. Asistieron solo 279 miembros titulares y suplentes de los 376 nombrados originalmente en 2022, lo que significa que faltó más del 25 % del órgano central.
Según datos de BBC News Mundo, con las 33 expulsiones confirmadas al cierre del pleno ya son 51 los miembros destituidos durante el tercer mandato de Xi. La cifra supera los 35 sancionados en su primer quinquenio y los cinco del segundo.
Los registros de los organismos de control disciplinario indican, además, que 680.000 personas de todo el aparato estatal y partidario fueron sancionadas en los primeros nueve meses del año. Entre ellas figuran 105 altos cargos de rango provincial o ministerial.
La depuración golpeó con fuerza a las Fuerzas Armadas y a las máximas instancias políticas. Entre los expulsados están el exjefe del partido en Xinjiang, Ma Xingrui; el exvicepresidente de la Comisión Militar Central, Zhang Youxia, y los exgenerales Liu Zhenli y Liu Jianchao.
De acuerdo con la agencia EFE, la Comisión Militar Central, que en 2022 tenía siete integrantes, quedó con solo dos: Xi Jinping como presidente y el general Zhang Shengmin como vicepresidente y zar anticorrupción militar.
Zhang Shengmin fue ascendido al Politburó durante este pleno. Con su ingreso, ese organismo vuelve a tener 22 integrantes, luego de haber bajado a 21 por las destituciones previas. Por otro lado, un recuento del diario hongkonés South China Morning Post señala que 35 miembros titulares del Comité Central han sido investigados o despojados de sus escaños legislativos.
En su comunicado oficial al término del encuentro, el PCCh indicó que afrontó la realidad de que el liderazgo interno se había debilitado en ocasiones y remarcó que mantendrá una estricta autodisciplina.
El partido llegará al XXI Congreso, previsto para finales de septiembre de 2027, sin un heredero o sucesor designado para Xi, quien para entonces tendrá 74 años. Según especialistas citados por EFE, postergar la elección de un sustituto preserva la autoridad inmediata del mandatario, y la ausencia de un candidato definido refuerza la perspectiva de que siga al frente del partido y del Estado.