El Ministerio de Energía y Minas (Minem) prevé que 33 nuevas centrales de generación eléctrica entren al sistema hasta el 2035, con las que espera sumar 5 gigawatts (GW) de capacidad. Así lo informó el viceministro de Electricidad, Luis Santillán, al presentar la llamada Hoja de Ruta Energética, elaborada por el sector para asegurar el suministro eléctrico a largo plazo.
Santillán hizo la exposición en la 2ª Expo del Sector Eléctrico PECIER-FISE 2026. Allí admitió que, si no ingresan nuevos proyectos de generación eficientes, existe el riesgo de que suban los costos de producción de electricidad. Según dijo, eso afectaría la competitividad del país y también la asequibilidad del servicio.
El viceministro explicó que un diagnóstico de las condiciones operativas del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN), incluido en el Plan de Transmisión 2027-2036, advierte que la demanda de nueva generación eficiente crecerá en los próximos años. Si esa generación no llega, aumentará el uso de diésel, lo que elevaría los costos.
De acuerdo con esa proyección, el déficit promedio de reserva de generación eficiente en horas punta sería de 150 megavatios (MW) en el 2027, de 500 MW en el 2028 y de 800 MW en el 2029.
Actualmente, el Perú cuenta con 17 GW de capacidad instalada repartidos en 293 centrales. Las 33 nuevas centrales previstas para el periodo 2026-2035 ya están en proceso de desarrollo y, según el Minem, son indispensables para cerrar esos déficits. El sector también espera sumar más megawatts bajo la Ley 32249, aprobada en el 2025, que busca facilitar la entrada de proyectos de energías renovables no convencionales (RER) al mercado regulado.
La expansión de la generación debe ir de la mano con la de transmisión. Por ello, el Minem tiene una cartera de 51 proyectos de nuevas líneas y subestaciones por US$ 3.000 millones. De ellos, 33 están en marcha y 18 serán licitados por ProInversión.
Santillán añadió que el Plan de Transmisión 2027-2036 incluye 16 proyectos vinculantes por US$ 1.700 millones. Con ellos se busca resolver problemas de confiabilidad, congestión, evaluación de las renovables y reforzar el abastecimiento de Lima Norte y Lima Sur, así como de Piura, Cajamarca, San Martín, Ucayali, Huánuco, Huancavelica y Moquegua.
Entre esos proyectos destacó los refuerzos en 500 kilovoltios del anillo metropolitano y el segundo circuito de Ica, que facilitará la evacuación de la energía de las plantas solares del sur. Los de mayor envergadura son el enlace Colcabamba-Cieneguilla en 500 kilovoltios, por más de US$ 400 millones; el enlace Poroma-San José, por más de US$ 340 millones; y los refuerzos de Lima Norte y Sur. Según el viceministro, cada uno busca fortalecer la resiliencia del sistema.
El funcionario sostuvo que esta infraestructura necesita reglas claras, predictibilidad y mecanismos de contratación que den confianza al inversionista. Por eso, el Minem impulsa un paquete de reformas regulatorias para movilizar inversiones en generación, transmisión y distribución.
Entre esas normas mencionó el Reglamento de Contrataciones de Electricidad al Suministro de Usuarios Poblados, que establece procesos competitivos y transparentes para contratar energía y potencia a largo plazo; y el Reglamento de Coordinación de Operación de los Sistemas Aislados, aprobado hace pocos días, que ordena la gestión técnica de sistemas con varios generadores. También citó el Reglamento de Seguridad de Servicios Complementarios, que abre el mercado a nuevos agentes y prepara al sistema para una mayor participación de renovables variables.
Además, el Minem modificó el Reglamento de Transmisión en lo referido a la continuidad operativa de las instalaciones cuyos contratos de concesión vencen a partir del 2031. En materia ambiental, el sector actualiza el Sistema Nacional de Evaluación del Impacto Ambiental (SEIA) para dar predictibilidad a proyectos nucleares, agilizar la evaluación de proyectos de menor escala e incorporar la certificación ambiental fraccionada para proyectos eléctricos complejos.
Sobre los plazos, Santillán señaló que en el horizonte inmediato, de cero a dos años, se debe asegurar el abastecimiento, evaluar riesgos y reforzar los planes de contingencia, especialmente frente al fenómeno El Niño. Entre los tres y cinco años, prevé cerrar brechas estructurales, ejecutar proyectos prioritarios de generación y transmisión, y desarrollar iniciativas de almacenamiento y flexibilidad, entre otras acciones.
Reconocemos que las limitaciones de la infraestructura, las posibles interrupciones del servicio, las brechas de acceso en determinadas zonas del territorio nacional y la vulnerabilidad frente a situaciones de emergencia representan desafíos que debemos atender de manera integral y en eso estamos trabajando para atacar así esta problemática
Luis Santillán, viceministro de Electricidad
