El líder del bloque opositor de Israel, Gadi Eisenkot, acusó este jueves al primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, de montar una operación para restar legitimidad a los resultados de las elecciones, según informó la agencia EFE desde Jerusalén.
La denuncia de Eisenkot llega después de que el partido Likud, de Netanyahu, afirmara que hubo un robo electoral en favor de los partidos árabes. Con más del 90 % de los votos escrutados, los resultados oficiales no le dan a la actual coalición de gobierno la mayoría necesaria para gobernar.
En un comunicado, el dirigente opositor cuestionó que Netanyahu use información que todavía no ha sido investigada y cuyo alcance calificó de “incierto” para poner en duda el conteo oficial.
El miércoles, el Likud anunció el “robo de las elecciones” y aseguró haber entregado “cientos de testimonios y pruebas” a la Comisión Electoral Central sobre supuestas irregularidades. Entre ellas mencionó “miles de sobres” con “dinero en efectivo junto con papeletas del partido Raam”, una de las dos listas árabes.
Este jueves, el presidente de la Comisión Electoral Central, el juez conservador Noam Sohlberg, solicitó al jefe del servicio de inteligencia interior, David Zini, que investigue denuncias sobre una posible “injerencia extranjera” en los comicios. Varios medios israelíes atribuyen esa supuesta interferencia a Catar.
Según Eisenkot, la operación buscaría retrasar la publicación de los resultados y “fabricar una deslegitimación ficticia” del funcionamiento del próximo Parlamento israelí, que tomará posesión el 10 de noviembre.
Sobre la posible injerencia extranjera, el líder opositor afirmó que sería “inaceptable y de una gravedad extrema”, en especial si proviniera de Catar, país al que acusa de “financiar y apoyar a la organización Hamás”.
Eisenkot también aludió a las investigaciones del caso conocido como Catargate, sobre una posible influencia de ese país en el gabinete de Netanyahu.
Netanyahu —quien se ha acostumbrado a gestionar la realidad mediante mentiras, la manipulación de la opinión pública y la siembra del caos— está orquestando, junto con sus socios, una operación de influencia ilícita dirigida contra la ciudadanía israelí
Gadi Eisenkot, líder del bloque opositor israelí
El intento de aprovechar información —que aún no ha sido investigada y cuyos detalles y alcance de las sospechas que suscita siguen siendo inciertos— para cuestionar los resultados electorales oficiales, en los que el público israelí votó en contra de un gobierno fracasado, es inaceptable y debe ser rechazado de plano
Gadi Eisenkot, líder del bloque opositor israelí
Es grave cuando ocurre dentro de la oficina del primer ministro, y es grave si sucede en el marco del proceso electoral
Gadi Eisenkot, líder del bloque opositor israelí