La ONU alertó el miércoles 21 de octubre que el fenómeno El Niño que afecta al planeta está alcanzando niveles sin precedentes. El organismo pidió a los países prepararse para lo peor con medidas urgentes.
Según las previsiones, El Niño llegará a su punto más alto en diciembre de este año. Sin embargo, sus efectos sobre la población, como temperaturas extremas, inundaciones y sequías, se prolongarán hasta 2027 e incluso después.
El anuncio se hizo en una conferencia de prensa en Ginebra. Participaron Celeste Saulo, directora de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la agencia de la ONU para el clima, y Tom Fletcher, jefe de ayuda humanitaria de la ONU.
Saulo señaló que el fenómeno actual podría superar ampliamente los niveles de los mapas de monitoreo usados en las últimas cuatro décadas. También indicó que ya se registran eventos meteorológicos extremos y que se espera que aumenten conforme El Niño se intensifique.
Ambos funcionarios hicieron un llamado conjunto a adoptar acciones preventivas coordinadas para proteger a millones de personas en comunidades vulnerables que ya viven al límite.
Fletcher calificó a El Niño como una “bola de demolición” que causará estragos en América Latina, el este y el sur de África, Asia y el Pacífico. Explicó que el impacto será prolongado porque se suma a otras crisis: conflictos y desplazamientos generalizados, el alza de los precios del combustible, los fertilizantes y los alimentos, y los fuertes recortes en la ayuda.
El funcionario advirtió que decenas de millones de personas podrían pasar a necesitar asistencia humanitaria y que 50 millones podrían enfrentar un aumento del hambre. Sostuvo que las próximas dos semanas son “el momento crucial para actuar”.
Fletcher detalló las necesidades por región: Somalia, Etiopía y Kenia requieren suministros ante las fuertes lluvias previstas; el sur de África necesita semillas y ganado; Centroamérica, ayuda para subsistir; y Asia y el Pacífico deben prepararse para sequías, inundaciones y ciclones.
Agregó que los daños no se limitarán a los países más expuestos, pues el fenómeno generará conmociones en la economía mundial y agravará los conflictos, los desplazamientos y las migraciones. Por ello, pidió a los países, los bancos de desarrollo y las instituciones financieras internacionales movilizar recursos antes de que ocurra el daño.
Fletcher informó que ya destinó 50 millones de dólares para ayudar a 11 países en primera línea, entre ellos Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur.
La actualización climática estacional de la OMM, publicada el mismo miércoles, pronostica que la temperatura superficial del mar en el Pacífico tropical, epicentro de El Niño, podría subir hasta 3,8 °C por encima del promedio entre noviembre y enero. Esa cifra está muy por encima de los valores habituales del fenómeno.
De confirmarse, sería la medición más alta desde que existen registros y superaría el récord anterior de 2,6 °C, establecido en 2015-2016.
El Niño calienta la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial central y oriental, lo que altera los vientos, la presión y las lluvias en todo el mundo. Suele presentarse cada dos a siete años y dura entre nueve y doce meses. Las condiciones alternan entre El Niño y su opuesto, La Niña, con fases neutrales entre ambos.
Aunque el fenómeno suele alcanzar su pico entre noviembre y febrero, el aumento de temperaturas asociado llega generalmente después. Se prevé que eleve las temperaturas en gran parte del planeta y agrave los efectos del cambio climático causado por el ser humano.
El último episodio de El Niño contribuyó a que 2023 fuera el segundo año más caluroso registrado y 2024 el más caluroso de la historia. El fenómeno actual ya golpea a regiones como Centroamérica, donde la sequía está matando animales y cultivos.
El fenómeno actual de El Niño podría tener una intensidad sin precedentes: literalmente, superaría con creces los niveles de los mapas de monitoreo que hemos utilizado durante las últimas cuatro décadas
Celeste Saulo, directora de la Organización Meteorológica Mundial
No podemos detener a El Niño, pero podemos prevenir muchas de sus peores consecuencias para la humanidad
Celeste Saulo, directora de la Organización Meteorológica Mundial
El riesgo es que decenas de millones de personas se vean abocadas a la necesidad humanitaria
Tom Fletcher, jefe de ayuda humanitaria de la ONU
Esto provocará conmociones económicas en la economía mundial e impulsará aún más los conflictos, los desplazamientos y las migraciones
Tom Fletcher, jefe de ayuda humanitaria de la ONU
Hago sonar la alarma porque el sistema humanitario… no puede hacer frente por sí solo a una amenaza de esta magnitud.
Tom Fletcher, jefe de ayuda humanitaria de la ONU
Esto tendrá consecuencias de gran alcance para los patrones climáticos en todo el mundo
Celeste Saulo, directora de la Organización Meteorológica Mundial
