El salsero panameño Gabino Pampini, intérprete de “Cuerpo de guitarra”, “A nuestro modo” y “Cinco pa’ las doce”, aseguró que a sus 77 años quiere aprovechar el tiempo que le queda y vivirlo con dignidad, sin quedarse atrapado en los recuerdos. Lo dijo en una entrevista con El Comercio, en la que repasó su carrera de más de seis décadas.
Pampini contó que debutó a los 17 años en la ciudad panameña de Colón. Esa noche reemplazó a su hermano, el bolerista Sócrates Lazo, con ropa prestada y un saco que le facilitó un trompetista. Nunca había cantado con una orquesta y el público lo recibió con abucheos, pero los silbidos se convirtieron en aplausos apenas empezó a cantar.
El artista reconoció que pasó por algunos problemas de salud. “Estuve un poco mal de salud, pero ya parece que me hicieron de piedra”, dijo entre risas. Agregó que agradece a Dios por haber llegado a esa edad y seguir cantando bien.
Según relató, no todas sus canciones lo convencieron desde el inicio. “Cuerpo de guitarra” no la quería grabar porque se consideraba chapado a la antigua y no le gustaba la letra, aunque al final fue un éxito.
“Cinco pa’ las doce”, convertida en un clásico de las fiestas de Año Nuevo en varios países, le despierta otra emoción. Recordó que un fin de año un taxista lo reconoció y cambió de emisora: en todas sonaba el tema. En uno de sus pregones incluyó una dedicatoria a su madre, Blasina Espinosa, quien lo impulsó a ser cantante. “Esa canción me hace llorar el 31 de diciembre”, confesó.
“A nuestro modo” la asocia con un amigo que, según contó, nunca cobró las regalías por esa composición. Pampini afirmó que vivió situaciones difíciles con algunas discográficas y mencionó a Discos Fuentes entre las empresas con las que tuvo desacuerdos, aunque prefirió no profundizar.
El cantante tiene ocho hijos nacidos en distintos países: una peruana, un colombiano, cinco panameños y un estadounidense. Admitió que su carrera le impidió estar presente en sus infancias. Hoy viaja con su hija mayor, Anayansi, quien también organiza sus actividades profesionales. Su mayor sueño, dijo, es poner un buen negocio para dejárselo a sus hijos.
Además, planea grabar un álbum de música cristiana con su hijo mayor, Gabino Lazo, compositor de ese género. Contó que una vez le pidió una canción y su hijo le respondió que no hacía “música mundana”.
Entre sus anécdotas más insólitas está la vez que un amigo lo llevó, sin advertirle, a cantar para un grupo guerrillero en Colombia. Para llegar cruzó un puente colgante que separaba a militares de hombres armados. Tras su primera presentación se refugió asustado en el bus de la orquesta, pero unos hombres armados lo buscaron para preguntarle por qué no bebía con ellos. Respondió que solo tomaba Buchanan’s y regresaron con una botella. Según contó entre risas, terminó disfrutando tanto que quería quedarse, pero los músicos no lo dejaron.
También recordó que en una presentación en Nueva York estuvo a punto de caer de una tarima y se lastimó gravemente un pie con el borde metálico del escenario, aunque pudo continuar con el show.
Pampini habló del Perú con la voz entrecortada. Afirmó que el público peruano lo ha tratado con amor y que su vínculo con el país es más estrecho por su hija peruana. Comparó ese trato con el de Panamá, donde, según dijo, no le dan el mismo valor al artista.
Además del disco con su hijo, el salsero contempla nuevas colaboraciones y espera seguir viajando mientras su salud se lo permita.
Todos nos tenemos que poner viejos, pero no por eso nos vamos a echar para atrás. Le doy gracias a Dios que llegué a esta edad y todavía estoy cantando muy bien
Gabino Pampini, salsero panameño
Esa canción me hace llorar el 31 de diciembre. Mi mamá fue madre y padre para mí, y me duele cada vez que la canto. Cuando se fue, me quedé vacío
Gabino Pampini
Yo no sabía que iba a cantarle a la guerrilla. Cuando vi a esa gente con sus botas y sus armas, dije: ‘Ay, no, ¿dónde me metí yo?’
Gabino Pampini
El sueño que me queda por cumplir es poner un buen negocio para dejárselo a mis hijos. Yo ya no quiero nada para mí
Gabino Pampini
Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero gracias a Dios aquí sí lo soy. Amo al Perú, es un país fuera de serie… Perdón, soy muy sentimental
Gabino Pampini
Lo vivido, vivido está. Ahora quiero aprovechar los años que me quedan y vivirlos con dignidad. No quiero quedarme atrapado en los recuerdos
Gabino Pampini
