El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó el martes 13 de octubre que ejecutó medidas coordinadas contra una red acusada de ayudar a trabajadores informáticos de Corea del Norte a obtener empleos remotos en más de 70 compañías estadounidenses, con el fin de generar dinero para el régimen de Pionyang.
La operación terminó con dos personas detenidas y la incautación de alrededor de 187 dispositivos electrónicos. Los agentes también registraron más de 40 viviendas en Texas que, según las autoridades, servían para alojar y administrar las computadoras que entregaban las empresas contratantes.
De acuerdo con el comunicado oficial, el esquema funcionó desde 2019 hasta julio de 2025. Los trabajadores norcoreanos habrían empleado identidades robadas o falsas para presentarse como ciudadanos estadounidenses y así ser contratados por firmas del país.
Las autoridades estiman que la red obtuvo cerca de tres millones de dólares. El Departamento de Justicia sostiene que ese dinero se enviaba a entidades norcoreanas sancionadas y ayudaba a financiar los programas de armamento del régimen.
Estas acciones forman parte de la estrategia del Gobierno estadounidense para frenar las operaciones de informáticos norcoreanos que recurren a empleos remotos fraudulentos para conseguir ingresos.
Las acusaciones son alegaciones judiciales y los procesados se presumen inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad.
