Huamachuco volvió a llenarse de fe con la festividad de Tayta Pancho, nombre con el que los pobladores llaman con cariño a San Francisco de Asís. La procesión, encabezada por los emblemáticos Negritos, recorrió las calles de la capital de la provincia de Sánchez Carrión, en la sierra de La Libertad.
Cientos de devotos acompañaron el anda del santo, adornada con arreglos florales. La celebración, de origen colonial, une la fe católica con el fervor popular y se mantiene viva de generación en generación.
Los protagonistas fueron los Negritos de Huamachuco. Formados en filas ordenadas a lo largo de la plaza principal, vistieron capotes oscuros con esclavinas blancas y sombreros planos. Además, se pintaron el rostro de negro y llevaron una flor roja entre los labios, en señal de respeto, silencio y promesa cumplida.
La costumbre recuerda una antigua tradición oral sobre un esclavo afrodescendiente de la época colonial y la intercesión milagrosa que se atribuye a San Francisco de Asís. Con los siglos, ese relato se convirtió en una identidad cultural propia. Hoy niños y adultos comparten el mismo atuendo y la misma devoción.
La festividad fue reconocida oficialmente como Patrimonio Cultural de la Nación en 2016. Este año participaron autoridades regionales y representantes locales de Sánchez Carrión, que se unieron al recorrido frente al histórico portal de la ciudad.


