El estado de Texas ejecutó este miércoles a Jamaal Howard, de 46 años. Es la primera pena de muerte que se cumple en Estados Unidos desde que la reclusa Christa Pike sobrevivió la semana pasada a una inyección letal fallida en Tennessee, caso que puso en cuestión el uso del pentobarbital.
Howard fue declarado muerto a las 8:03 p. m., hora local (01:03 GMT del 8 de octubre), en la prisión estatal de Huntsville. Recibió una dosis de pentobarbital, el mismo fármaco empleado en el intento de ejecución de Pike.
La defensa de Howard había solicitado a los tribunales que detuvieran el procedimiento. Argumentó que la calidad de los fármacos usados por Texas podía implicar riesgos parecidos a los registrados en Tennessee. El pedido no prosperó.
Pike, de 50 años, sobrevivió el 30 de septiembre tras recibir dos dosis de pentobarbital. Según sus abogados, sigue hospitalizada, está consciente y puede hablar.
El equipo legal de Pike sostiene que durante el procedimiento hubo dificultades para ubicar las vías intravenosas y que parte del fármaco pudo haberse depositado en los tejidos en vez de llegar al torrente sanguíneo.
Howard había sido sentenciado a muerte por el asesinato de Vickie Swartout, de 42 años, a quien disparó en el año 2000 durante el robo de una tienda en Silsbee, Texas.
Sus abogados también alegaron que tenía una discapacidad intelectual. Sin embargo, los tribunales estatales y el Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazaron sus últimos recursos y autorizaron la ejecución.
Howard es el séptimo hombre ejecutado en Texas en lo que va del año y el trigésimo en todo Estados Unidos.

