Brasil definirá a su próximo presidente en una segunda vuelta. En las elecciones generales del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro quedó en primer lugar con el 47,03 % de los votos, mientras que el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, alcanzó el 45,16 %. La nueva votación está prevista para el 25 de octubre.
El balotaje entre ambos candidatos ya estaba anticipado por las encuestadoras. Sin embargo, el reparto final de los votos sorprendió: sondeos como los de BTG/Nexus, Datafolha y Quaest ubicaban a Lula adelante por entre dos y cinco puntos porcentuales. Al final, la diferencia se invirtió, aunque podría estar dentro del margen de error de este tipo de estudios.
Luciana Santana, doctora en ciencia política y docente de la Universidad Federal de Alagoas, declaró a El Comercio que el resultado refleja la profunda polarización de Brasil, pero también cambios respecto a los comicios anteriores por nuevas preocupaciones ciudadanas.
Según la investigadora, Flávio Bolsonaro, heredero político del expresidente Jair Bolsonaro, recogió parte de esas inquietudes y llegó a esta elección sin cargar con algunos de los pasivos que tuvo su padre en el proceso anterior.
Santana atribuyó el buen desempeño de Flávio a la estrategia de su partido, que presentó nombres fuertes para los gobiernos estaduales y el Senado, lo que a su juicio incentivó a los votantes a acudir a las urnas. Añadió que Jair Bolsonaro tuvo otros desafíos, como su respuesta ante la pandemia. Como ejemplo citó São Paulo, donde el gobernador Tarcísio de Freitas fue electo con más del 60 % de los votos, algo que no ocurrió en la elección anterior.
Sobre la distribución del voto, la especialista indicó que Lula mantiene su fortaleza en el noreste y el norte del país, así como un mejor desempeño en el voto por género y entre la población de menores ingresos. En cambio, el electorado de Flávio Bolsonaro se concentra en los sectores más ricos y en la clase media alta.
Para Santana, el resultado de la segunda vuelta todavía es incierto. Señaló que habrá que ver hacia dónde migran los votos de candidatos eliminados como Ronaldo Caiado, Romeu Zema o Augusto Cury, y cuál será la estrategia de Lula. Indicó que el presidente no asistió a ningún debate en la primera vuelta, lo que dejó indecisa a parte del electorado, y opinó que si hubiera acudido probablemente habría tenido un rendimiento más eficiente.
La politóloga sostuvo que esta campaña estuvo marcada por temas nuevos, como la relación entre Brasil y Estados Unidos, la prohibición de apuestas impulsada por Lula y la votación sobre la escala 6×1, que establece seis días laborables y uno de descanso.
Finalmente, Santana afirmó que la polarización entre bolsonarismo y lulismo sigue muy fuerte y que por ahora no ve una tercera vía capaz de cambiar ese escenario. Consideró que eso podría ocurrir en 2030, aunque por el momento el panorama no es favorable para ese cambio.
Hay un peso territorial del voto que está contribuyendo al rendimiento de Flávio Bolsonaro.
Luciana Santana, politóloga y docente de la Universidad Federal de Alagoas
Es incierto porque la segunda vuelta es una nueva elección
Luciana Santana, politóloga y docente de la Universidad Federal de Alagoas
Por lo menos por ahora no hay la posibilidad de una tercera vía
Luciana Santana, politóloga y docente de la Universidad Federal de Alagoas

