El Perú cuenta con una de las mayores riquezas mineras del mundo, pero no logra aprovecharla por trabas que el propio país ha creado. Así lo sostiene una columna de opinión publicada en El Comercio, que plantea una pregunta directa: ¿para qué tener tanto si no se va a usar?
Según el texto, el país es un actor relevante en la producción de cobre, plata, zinc y oro. Tiene una cartera de proyectos que supera los US$64.000 millones y reservas que lo ubican entre los líderes mundiales. La columna añade que la demanda internacional seguirá en aumento por la transición energética, la digitalización y la necesidad de minerales críticos.
El autor describe a la minería como el principal motor económico del país. Indica que genera cerca del 70% de las exportaciones, aporta una parte importante de la recaudación tributaria y es una fuente clave de empleo directo e indirecto.
Entre los obstáculos, la columna menciona la expansión de la minería ilegal bajo esquemas que, según el autor, no han logrado una formalización real. También cita la compleja red de autorizaciones que puede tardar años, la conflictividad social, la incertidumbre regulatoria y la diversidad de criterios administrativos.
El texto sostiene que durante años la geología peruana compensó esas deficiencias, porque los inversionistas aceptaban más riesgos ante un potencial excepcional. A juicio del autor, ese escenario está cambiando.
Como ejemplo, la columna menciona que Argentina impulsa la llegada de capitales con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), diseñado para proyectos de largo plazo. Agrega que en Colombia se debaten mecanismos para mejorar su atractivo y que en Chile hay disposiciones pendientes de promulgación.
Para el autor, las grandes inversiones comparan países, evalúan riesgos y buscan estabilidad y predictibilidad. Considera que, mientras otros países crean incentivos y simplifican procesos, el Perú genera incertidumbre que reduce su competitividad.
La columna califica como alentador que el titular del Ministerio de Energía y Minas (Minem) haya señalado recientemente que el Perú debe volver a crecer a tasas cercanas al 6%. Según el texto, el ministro reconoció que no hay una ruta realista para lograrlo sin el sector minero como protagonista.
El autor identifica señales positivas, como iniciativas de simplificación regulatoria, impulso a la exploración, mayor seguridad jurídica, optimización de permisos y modernización del marco normativo. Sin embargo, insiste en que la velocidad importa y que la oportunidad no seguirá abierta indefinidamente.
La columna concluye que la discusión ya no es cuánto potencial minero tiene el Perú, sino si el país decidirá aprovecharlo.
El mundo seguirá necesitando minerales, pero los inversionistas no esperarán eternamente al Perú.
Autor de la columna de opinión publicada en El Comercio
Disponer de recursos extraordinarios y no ser capaces de transformarlos en bienestar colectivo sería, quizás, el mayor contrasentido económico.
Autor de la columna de opinión publicada en El Comercio
La pregunta ya no es cuánto potencial minero tiene el Perú. La evidencia demuestra que tenemos de sobra.
Autor de la columna de opinión publicada en El Comercio

