La moción de censura contra el ministro del Interior, César Astudillo, no prosperó. La iniciativa quedó con 32 firmas, una por debajo del mínimo de 33 que exige el Congreso de la República, y se archivó sin llegar al debate ni a la votación en el Pleno.
En un editorial, el diario El Comercio califica como una buena noticia la caída de la moción. Aclara que no lo considera así porque la gestión del ministro merezca aplausos, sino porque, en su opinión, la iniciativa fue un intento de Juntos por el Perú por desestabilizar al gobierno cuando apenas lleva dos meses en el poder.
Juntos por el Perú reunió la mayoría de las firmas iniciales, pero la propuesta perdió impulso. Las bancadas de Ahora Nación, el Partido Cívico Obras y el Partido del Buen Gobierno decidieron no respaldarla.
Para el editorial, estas agrupaciones entendieron que censurar a un ministro a los dos meses, sin una falta ética o moral de por medio, era una irresponsabilidad que echaría abajo cualquier plan de trabajo. El texto recoge la posición de Ricardo Belmont, quien explicó que no se puede retirar a un ministro al mes porque se destruye cualquier plan.
El diario sostiene que el Congreso actuó con sensatez al no dejarse arrastrar por una agrupación que, a su juicio, confunde fiscalización con sabotaje. Aun así, advierte que la caída de la censura no representa un triunfo para el gobierno, sino un llamado de atención para Astudillo, a quien exige acciones y resultados.
Según el editorial, el balance preliminar del sector Interior es inquietante. Como ejemplo cita el Programa de Recompensas, que, tras una consulta de El Comercio, el propio ministerio reconoció que se encuentra en reestructuración. De acuerdo con el diario, esa respuesta llegó después de semanas de evasivas.
La admisión se produjo luego de que un informe revelara errores y vacíos en la plataforma recompensas.pe. La web seguía ofreciendo medio millón de soles por información sobre 'Niño Guerrero', abatido en junio en Venezuela. Además, un cabecilla sentenciado a cadena perpetua, prófugo desde hacía un año y medio, no figuraba entre los más buscados. La página tampoco contaba con un dominio oficial del gobierno.
Para el editorial, no se trata de un detalle técnico, sino de una de las principales herramientas contra el crimen funcionando a medias. El texto concluye que el ministro debe demostrar resultados, no promesas ni nuevas reestructuraciones a destiempo.
El ministro se salvó de la censura, pero no se ha ganado la confianza.
Editorial de El Comercio
No es un detalle técnico: es una de las principales herramientas contra el crimen funcionando a medias.
Editorial de El Comercio
