La mayoría de jóvenes que no estudian ni trabajan, conocidos como 'ninis', sí está dispuesta a emplearse. Así lo indica una investigación de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), elaborada con el apoyo de la Unión Europea, que pone en duda la idea de que este grupo simplemente no quiere trabajar.
De acuerdo con el estudio, 73 de cada 100 jóvenes de 18 a 29 años en situación de vulnerabilidad, sin empleo y sin estudios, estarían listos para trabajar en los próximos 15 días.
Aristides Vara, investigador a cargo del trabajo, explicó a RPP que el estudio se hizo en ocho regiones del país y recogió información de más de 1300 jóvenes sin vínculo laboral ni educativo. La meta fue saber si este grupo, uno de los más vulnerables, tenía condiciones para entrar al mercado laboral.
Según Vara, casi tres cuartas partes de los jóvenes resultaron empleables: tenían formación básica, casi la mitad contaba con estudios superiores incompletos, tenían experiencia laboral y disposición para trabajar.
Para el investigador, la falla está en la conexión entre los jóvenes y las empresas. Gran parte de la experiencia de estos jóvenes proviene del sector informal, por lo que no tienen certificados ni antecedentes que las empresas consideren válidos.
Las compañías suelen revisar currículos, pedir antecedentes o recurrir a contactos y recomendaciones. Vara indicó que esos canales pueden dejar fuera a quienes no tienen esas redes. Además, las empresas pueden ver como costoso contratar a jóvenes con poca experiencia formal por temor a que dejen pronto el puesto. Los jóvenes, a su vez, pueden desconfiar de las condiciones que encontrarán.
El estudio señala que el 74% de los encuestados podría comenzar un trabajo adecuado en 15 días. De ese total, el 43% está disponible y busca empleo, y el 31% está disponible, pero no busca trabajo.
Ese 31% es clave para entender el fenómeno. En las entrevistas, que en cada caso duraron más de una hora según Vara, se detectó desaliento y pérdida de confianza. El investigador sostuvo que estos jóvenes dejaron de buscar no por falta de voluntad, sino por experiencias negativas acumuladas.
Vara explicó que muchos pasaron por empleos informales con alta rotación, lo que llamó 'churning laboral', donde sufrieron falta de pago, maltratos y humillaciones. Añadió que, al llegar a empresas formales, algunos se sintieron aislados y solos. Para él, esto genera una especie de 'victimización laboral'.
Por ello, consideró que para este grupo no basta con ofrecer puestos de trabajo, sino que es necesario recuperar su confianza en el sector empresarial.
El estudio también muestra que las empresas tienen problemas para encontrar y retener a trabajadores jóvenes. El 63% de las empresas consultadas considera la experiencia laboral como uno de los factores que más pesan al contratar, y el 35% toma en cuenta el resultado de una prueba práctica.
Además, el 66% de las empresas busca personal mediante contactos y recomendaciones, mientras que solo el 5,8% recurre a los servicios públicos de empleo. Según Vara, estos mecanismos pueden dejar fuera de los procesos de selección a jóvenes con capacidades y experiencia.
El investigador destacó a empresas que ya cambiaron sus procesos y priorizan evaluar si el postulante puede hacer la tarea, por encima de sus antecedentes. En esos casos, la entrevista funciona como una prueba que mide tanto la competencia como las habilidades blandas.
Otra herramienta es el acompañamiento en las primeras semanas. Vara señaló que algunas empresas asignan un tutor o supervisor durante el primer mes para enfrentar el choque cultural y reducir el abandono, una práctica que, según dijo, parece funcionar bien y que muchas organizaciones confirmaron en un panel.
Fuimos a las situaciones más extremas para ver si este grupo de jóvenes son empleables, encontramos que sí, que tres cuartos prácticamente son empleables, tienen formación básica, casi la mitad tenían formación superior parcial, tenían experiencia laboral, tenían disposición para trabajar
Aristides Vara, investigador a cargo del estudio de la CCL
¿Y dónde está la falla? La falla está en que mucha de la experiencia que tenían era una experiencia que provenía de su canal informal, por lo tanto no tenían certificados, no tenían antecedentes elegibles
Aristides Vara
no buscaban no porque no quisieran, sino porque el nivel de desconfianza en las ofertas de empleo era tan alto que sencillamente ya no querían exponerse
Aristides Vara
nadie quiere buscar un trabajo en el cual se siente humillado, maltratado y encima ni siquiera pagado
Aristides Vara
En ese grupo, más que darle una oferta de trabajo, es regenerar la confianza en el sector empresarial. Es un trabajo de regeneración de confianza
Aristides Vara
Su entrevista de trabajo es más una prueba, para ver si pueden hacer la tarea y para ver cómo reaccionan ante la evaluación o supervisión. Evalúan al mismo tiempo tanto la competencia como sus habilidades blandas
Aristides Vara