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Salud

NEURODERECHOS Piden proteger la mente frente a nueva tecnología

Una columna publicada en El Comercio advierte que la neurotecnología, útil para tratar males como el párkinson o la epilepsia, también amenaza la privacidad mental y la libertad de pensamiento. En el Perú, un proyecto de reforma constitucional sobre el tema aún no tiene aprobación confirmada.

La protección de la libertad mental se perfila como un nuevo frente de debate ante el avance de la neurotecnología, según plantea una columna de opinión publicada en El Comercio. El texto advierte que estas herramientas ya permiten intervenir en la actividad neuronal y que los marcos legales todavía no responden del todo a sus riesgos.

La neurotecnología registra e interpreta las señales del sistema nervioso y también puede alterar su funcionamiento. Hoy se usa para tratar afecciones neurológicas como el párkinson y la epilepsia, y ofrece opciones terapéuticas para trastornos de salud mental como la depresión. Además, se investiga la neuromodulación para tratar el estrés postraumático en veteranos de guerra y en civiles sobrevivientes de traumas, con intervención directa en sus circuitos cerebrales.

Según la columna, el lado menos visible de estos avances es el riesgo de interferir en la autonomía de las personas. La recolección y el análisis de señales cerebrales pueden revelar información íntima o permitir deducciones sobre estados mentales y conductas.

La UNESCO, en su Recomendación sobre la Ética de la Neurotecnología (2025), señala que estas tecnologías plantean desafíos para la identidad personal y la libertad de pensamiento. El autor sostiene que, si la actividad cerebral puede registrarse o modificarse sin garantías de consentimiento y control, la capacidad de decidir libremente podría quedar comprometida.

El texto también distingue la neurotecnología de la inteligencia artificial. Aunque la historia de la IA está ligada a la neurociencia y tomó términos de la neurología y la psicología, la IA procesa la información que recibe y responde a instrucciones. La neurotecnología, en cambio, puede inferir información sobre estados mentales a partir de señales cerebrales, incluso sin que la persona la haya expresado por voluntad propia.

Como antecedente, la columna cita el caso Girardi/Emotiv Inc., resuelto por la Corte Suprema de Chile en agosto de 2023. El demandante cuestionó cómo se almacenaban y trataban sus datos neuronales, registrados por un dispositivo comercial. El tribunal ordenó eliminar la información guardada por la empresa y dispuso que las autoridades evaluaran la venta y el uso del aparato, así como el manejo de los datos, según la normativa vigente.

En España, el 29 de abril de 2026 se publicó el Libro Blanco para el desarrollo de la Carta de Derechos Digitales en el ámbito de la Neurotecnología, elaborado y presentado por la Universidad Autónoma de Madrid. El documento analiza si el marco jurídico actual basta para proteger la privacidad mental, la autonomía y la libertad de pensamiento. La iniciativa se da en el contexto de Spain Neurotech, el Centro Nacional de Neurotecnología creado mediante convenio en diciembre de 2024.

En el Perú, el tema ha sido tratado por el diario oficial El Peruano y por la revista jurídica FORSETI, que en 2025 publicó un estudio sobre la incorporación de los neuroderechos en la Constitución. Además, se presentó el Proyecto de Ley 09728/2024-CR, que plantea modificar el artículo 2 de la Carta Magna para proteger de forma específica la integridad física y psíquica frente a la neurotecnología. En marzo de 2025 se pidió priorizar su trámite en el Congreso, pero hasta ahora no se ha confirmado la aprobación de una ley.

La columna precisa que la recomendación de la UNESCO no es un tratado vinculante y que sigue abierto el debate global sobre si las normas actuales son suficientes o si hacen falta nuevos derechos. Para el autor, la tecnología se ha convertido en una nueva torre de Babel: se buscan capacidades cada vez mayores mientras los Estados aún no logran ponerse de acuerdo sobre sus límites.

El autor valora que estas herramientas puedan aliviar enfermedades dolorosas, pero advierte que, si se desvirtúa su propósito inicial, surgirán otros problemas. En su opinión, no todo sufrimiento debe abordarse igual ni todo tiene que ser borrado o modificado, pues algunas experiencias difíciles ayudan a desarrollar fortaleza y madurez.

También cuestiona lo que llama la cultura del esfuerzo cero, en la que se buscan resultados sin recorrer el proceso. A su juicio, el gran reto del siglo XXI ya no será solo regular el uso de los datos personales en las pantallas, sino proteger la soberanía de los pensamientos frente a tecnologías que intentan descifrarlos.

El avance tecnológico sin regulación no está siendo proporcional al desarrollo humano.

Autor de la columna de opinión publicada en El Comercio

La mente es uno de los espacios más privados y vitales del ser humano, pues comprende nuestras emociones, sentimientos y decisiones.

Autor de la columna de opinión publicada en El Comercio