El Gobierno de Francia confirmó esta semana el primer fallecimiento de una persona infectada con el virus shamonda, un patógeno que hasta ahora se consideraba inofensivo para los humanos. Las autoridades galas calificaron el hecho como un incidente aislado y lo notificaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).
Los funcionarios franceses no revelaron datos personales de la víctima. Solo informaron que murió a inicios de este mes en el Hospital Universitario de Lyon, donde recibía atención médica.
En un comunicado conjunto, los ministerios de Sanidad y Agricultura de Francia indicaron que se trataba de un paciente con un cuadro “inmunodepresivo grave”. Precisaron que el caso está bajo investigación, pero que “no significa un riesgo para la población”.
Según el Gobierno francés, habría una correlación importante entre las “complicaciones cerebrales” que presentó el paciente antes de morir y “una infección por el virus shamonda”.
El diario de Lyon “Le Progrès” informó que el fallecido sería un hombre de 61 años del departamento de Ain, en la región de Auvernia-Ródano-Alpes, y que padecía leucemia, enfermedad que habría deteriorado gravemente su sistema inmunitario. Sin embargo, las autoridades sanitarias francesas no habían confirmado esa información.
El shamonda pertenece al género Orthobunyavirus y al serogrupo Simbu. Fue detectado por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y afecta principalmente al ganado bovino, en el que puede causar fiebre, diarrea y una caída importante en la producción de leche.
En las vacas, el virus también puede tener efectos reproductivos graves, ya que puede infectar al feto durante la gestación y provocar malformaciones o abortos.
Se transmite sobre todo por la picadura de insectos hematófagos del género Culicoides, conocidos como jejenes, que también suelen portar otras enfermedades del ganado. Aunque los bovinos son sus principales hospedadores, otros animales como ovejas, cabras o équidos también pueden infectarse y sufrir complicaciones.
El virus se había mantenido lejos de Europa, pero entre julio y agosto se reportó un brote en el ganado de países como Suiza, Alemania y Francia. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Pesca de España, en esos casos se detectó una variante denominada Shamonda-Europe. Luego, la Sociedad Europea de Sanidad Animal elevó a 14 el número de países afectados en Europa Occidental.
España aún se mantiene libre de casos, mientras que en Francia el virus está presente en 52 departamentos.
Sobre el contagio humano, el Ministerio de Sanidad francés indicó que la principal hipótesis es una transmisión por la picadura de un insecto Culicoides en el este del país, donde se concentró buena parte de los focos en rebaños.
El Ministerio de Agricultura añadió que el caso “presenta similitudes con otros casos de infecciones por orthobunyavirus en seres humanos”, en referencia a afecciones neurológicas, sobre todo en pacientes con el sistema inmune severamente comprometido.
Las autoridades insistieron en que la muerte “es un caso excepcional” y que “hasta el momento no hay datos científicos que registren la transmisión del virus shamonda a través del consumo de productos cárnicos, lácteos o derivados”.
José Gonzales Zamora, médico internista e infectólogo peruano y miembro del directorio de la Peruvian American Medical Society, explicó a El Comercio que entre el 60% y el 75% de las infecciones en crecimiento actualmente provienen de animales, y que existen tres grupos de zoonosis.
Según el especialista, el shamonda se ubica entre los casos aislados o excepcionales: patógenos que circulan sobre todo entre animales y sin casos conocidos en humanos. Planteó dos explicaciones: una mutación menor que le permita infectar a una persona sin transmitirse con eficiencia, o un sistema de defensa tan alterado que no logre controlar la infección, lo que parece haber ocurrido en este caso.
Un segundo grupo, detalló, son las zoonosis recurrentes de baja transmisión, como la influenza aviar, cuya baja tasa de contagio entre personas impidió que se convirtiera en pandemia. El tercero son los virus con alta capacidad de adaptación pandémica, como el COVID-19 y la gripe porcina, que mutaron de forma tan efectiva que se transmitieron con eficacia entre humanos.
Pese a ello, Gonzales Zamora considera que lo ocurrido en Francia debe seguir investigándose, pues una variación del shamonda es hipotéticamente posible porque “eso forma parte de la evolución o ecología natural de los virus”.
Erick Sandoval, médico infectólogo del hospital Arzobispo Loayza, coincidió en que el contagio “probablemente tenga que ver con la inmunosupresión del paciente”, aunque recordó que la evolución viral es constante, como mostró la aparición del COVID-19 a partir de otros coronavirus.
Sandoval explicó que el shamonda tiene material genético fragmentado, lo que le permite combinarse con otros virus de su grupo, como el oropuche o el Schmallenberg, y dar lugar a variantes capaces de infectar nuevas especies. Mencionó que esto ocurrió con los caballos y que esa posibilidad merece atención, aunque se mostró cauto sobre la probabilidad de nuevos contagios humanos.
Ambos especialistas coinciden en que, pese al bajo riesgo actual, las autoridades europeas deberían realizar un seguimiento epidemiológico detallado, ya que muchas enfermedades zoonóticas se han gestado durante periodos prolongados. Gonzales Zamora propuso estudios de prevalencia y detección de anticuerpos en personas expuestas al ganado bovino y ovino.
En el caso del virus shamonda la infección está clasificada dentro de los casos aislados o excepcionales, lo que quiere decir que son patógenos que se transmiten sobre todo entre los animales y no se conocen casos en humanos
José Gonzales Zamora, médico internista e infectólogo
Es cierto que tiene factores genéticos que podrían contribuir a ello, pero si hubiera sucedido eso ya habríamos visto más casos reportados en humanos
Erick Sandoval, médico infectólogo del hospital Arzobispo Loayza
Lo que creo que debe pasar a partir de la fecha es hacer estudios epidemiológicos de prevalencia y detección de anticuerpos en personas expuestas al ambiente de ganado bovino y ovino, para ver cuántas han desarrollado defensas contra este virus
José Gonzales Zamora, médico internista e infectólogo
Todavía no se puede hablar de que podría ser el punto de partida para que comience a infectar a más personas, porque el ser humano no es un huésped definitivo e ideal para este patógeno ahora mismo
Erick Sandoval, médico infectólogo del hospital Arzobispo Loayza