La Bolsa de Valores de Lima (BVL) se desplomó 4,3% ayer, contagiada por la creciente desconfianza de los inversionistas sobre si las fuertes inversiones en infraestructura de inteligencia artificial (IA) de las grandes tecnológicas de Estados Unidos lograrán ser rentables en el futuro.
La caída de la plaza limeña estuvo marcada por el retroceso de acciones líderes: Buenaventura perdió 7,2%, Southern Copper bajó 6,5% y Credicorp cedió 5,4%.
El epicentro de la aversión al riesgo fue Nueva York, donde el índice tecnológico descendió 2,6%. El nerviosismo se propagó a la mayoría de mercados, aunque golpeó con especial fuerza a la bolsa local.
Los temores por estas inversiones comenzaron el año pasado, pero se intensificaron en los últimos meses tras una serie de anuncios que comprometen billones de dólares en los próximos años. El más reciente fue el de Meta, que al presentar sus resultados trimestrales anticipó un gasto adicional de capital de US$ 135 000 millones.
A la duda sobre si estas inversiones podrán monetizarse en el corto y mediano plazo, y justificar la alta valorización actual de las acciones de las big tech, se sumó un factor que ni las empresas ni los inversionistas tenían previsto: el aumento de los costos de financiamiento por la subida de la tasa de interés de la Reserva Federal (Fed) de EE. UU.
Esa decisión responde al esfuerzo del banco central estadounidense por contener una inflación que sigue alta por el encarecimiento del petróleo. El Brent volvió a superar los US$ 100 por barril a raíz de la guerra en Irán.
Con tasas altas, el enorme gasto de capital de las tecnológicas requerirá un financiamiento más caro, lo que empaña aún más sus perspectivas de rentabilidad y las del crecimiento económico basado en la IA.
Al ponerse en duda ese motor de la economía global, también surgen temores sobre la demanda de metales clave para el Perú, como el cobre. Su cotización bordea niveles récord justamente porque la construcción de centros de datos de IA requiere este metal, una demanda que podría diluirse si se frena el avance de esa tecnología.
Marco Contreras, head of research de Kallpa SAB, explicó que la preocupación por la IA y los centros de datos golpea al cobre, que ayer bajó 2,8%. Sin embargo, precisó que la caída del oro y la plata responde más a la inquietud por la inflación derivada del alza del petróleo.
Por su parte, Jorge Ramos, director de mercados de capitales de Fibra Prime, señaló que el alza de las tasas de interés presiona las valorizaciones y el endeudamiento de las empresas. Según indicó, el impacto alcanza a las compañías que invierten fuertemente en IA, cuyos retornos podrían tardar hasta 10 años en concretarse.
La preocupación por la IA y data centers afecta al cobre, que ayer bajó 2.8%, ya que se espera que estos sectores demanden mucho cobre en el futuro
Marco Contreras, head of research de Kallpa SAB
La caída del oro y plata está más relacionada con la preocupación por la inflación por el aumento en el precio del petróleo
Marco Contreras, head of research de Kallpa SAB
El encarecimiento del financiamiento reduce las expectativas de rentabilidad de estas inversiones
Jorge Ramos, director de mercados de capitales de Fibra Prime


