La economía mundial mantiene su capacidad de crecer pese a una cadena de choques inusual, pero ese crecimiento no garantiza estabilidad. Así lo plantea el columnista Martin Wolf en un artículo de opinión publicado por Gestión, en el que analiza el último informe Perspectivas de la economía mundial (WEO) del Fondo Monetario Internacional (FMI).
De acuerdo con ese informe, el FMI proyecta que la economía global crezca 3.1% este año y 3.4% el próximo. Según el documento, estas cifras se mantienen en términos generales sin cambios respecto a abril, aunque las disrupciones en el sector energético han durado más de lo previsto entonces.
El organismo también anticipa que la inflación mundial llegue a 4.7% este año, impulsada por el alza de los precios de las materias primas, y que baje a 4.1% en 2027. Sin embargo, el FMI espera que el impacto sobre la inflación subyacente sea limitado.
Wolf sostiene que la economía mundial sigue siendo una poderosa máquina de crecimiento, impulsada por innovaciones notables, un sector financiero dispuesto a asumir riesgos y grandes acumulaciones de deuda. Recuerda que el crecimiento ha sido el rasgo dominante de la economía global desde mediados del siglo pasado, pero subraya que crecer y crecer de forma estable son cosas distintas.
En su columna, el analista califica al presidente estadounidense Donald Trump de “agente destructor”. Afirma que Trump inició una guerra contra Irán sin un plan, lo que, según Wolf, elevó los precios del diésel en Estados Unidos y en el mundo.
El columnista también cuestiona un acuerdo de Trump con Vladimir Putin para liberar diésel ruso en los mercados mundiales, lo que, a su juicio, viola las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania. Añade que Trump pidió a Kiev detener sus ataques contra refinerías rusas y amenazó con suspender el intercambio de inteligencia y el acceso a armas estadounidenses. Wolf considera ese acuerdo “insensato” porque es demasiado limitado para bajar de forma significativa el precio del diésel, y “perverso” porque, según él, sacrifica a Ucrania.
El informe del FMI abre con un comentario de su nueva asesora económica, Silvana Tenreyro, sobre la excepcional secuencia de acontecimientos que ha sufrido la economía mundial en menos de siete años. Wolf apunta que, salvo la pandemia, todos esos choques fueron provocados por el hombre: la guerra en Ucrania, desatada por Putin en 2022, y la guerra arancelaria y la guerra en Medio Oriente, que atribuye a Trump.
Entre las razones de la resiliencia, el columnista menciona el reajuste del comercio para alejarlo del intercambio directo entre Estados Unidos y China. Más recientemente, dice, han pesado la flexibilidad de la economía energética global y el auge de inversiones impulsado por la inteligencia artificial (IA). Pero advierte que no hay garantía de que esos factores perduren.
Citando a Nick Butler, Wolf señala que las reservas de crudo y derivados están bajas tras seis meses de reducciones y que las exportaciones de diésel y combustible para aviones desde el Golfo siguen siendo mínimas. También ve en riesgo los suministros de nafta, urea y gas natural licuado, este último de especial importancia para Europa.
Sobre la IA, el analista advierte que el auge de la inversión concentra el riesgo: aun si la tecnología da buenos resultados, el nivel de inversión probablemente deje de crecer o incluso caiga en algún momento. Además, plantea que la IA podría no funcionar financieramente a la escala esperada.
Otra vulnerabilidad, según Wolf, son las cuentas fiscales. Indica que la mayoría de grandes economías mantiene déficits fiscales primarios significativos pese al fuerte aumento pospandémico de las tasas de interés. Destaca el caso de Estados Unidos, con un déficit primario previsto de 4.8% del PBI este año, una proporción de letras del Tesoro en el endeudamiento bruto de 58% y un plazo promedio de vencimiento de apenas 5.9 años.
El columnista coincide con el FMI en la importancia de recuperar espacio fiscal y considera que el impacto negativo del ajuste podría compensarse con tasas de interés más bajas. Añade que será esencial corregir los desequilibrios por cuenta corriente a nivel mundial y que para ello es imprescindible involucrar a China.
El informe también identifica riesgos a la baja, como el agravamiento de las guerras, las amenazas cibernéticas y las catástrofes climáticas, además de una posible caída bursátil o un colapso de la inversión en IA si sus rendimientos decepcionan. Entre los riesgos al alza figuran un avance más rápido de la IA, que según Wolf también podría traer consecuencias sociales devastadoras, y una transición energética acelerada.
El FMI advierte que la capacidad de aprovechar la IA y garantizar energía confiable será clave para el crecimiento, y que los países más pobres son especialmente vulnerables en ambos frentes, por lo que sus niveles de vida probablemente se rezagarán aún más frente a los de los países ricos.
Para Wolf, el mundo probablemente no será menos propenso a los choques. Por ello, plantea fortalecer los fundamentos, en especial la flexibilidad, el dinamismo económico y la resiliencia energética, y que el apoyo a los vulnerables sea específico y temporal. “La época de gastar indiscriminadamente los fondos públicos ha llegado a su fin”, escribe.
En menos de siete años, la economía mundial ha sido sometida a una excepcional secuencia de acontecimientos.
Silvana Tenreyro, asesora económica del FMI, en el informe WEO
Individualmente, cada uno de estos importantes acontecimientos se habría considerado improbable. Su confluencia en un período de tiempo tan corto es aún más extraordinaria.
Silvana Tenreyro, asesora económica del FMI
Las exportaciones de diésel y combustible para aviones [desde el Golfo] siguen siendo mínimas.
Nick Butler, citado por Martin Wolf
La época de gastar indiscriminadamente los fondos públicos ha llegado a su fin.
Martin Wolf, columnista
También ayudaría si los choques cesaran. Por desgracia, dados los líderes que tenemos, yo no apostaría por eso.
Martin Wolf, columnista