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Economía

ECONOMÍA PBI crece 3,23% en agosto, pero minería y pesca frenan

El PBI peruano creció 3,23% en agosto, según el INEI, impulsado por la construcción y el comercio, mientras la minería y la pesca cayeron. Economistas advierten que El Niño podría golpear la producción, el transporte y los precios de los alimentos en los próximos meses.

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Imagen referencial · Foto: gnuckx / Flickr

La economía peruana creció 3,23% en agosto, con lo que sumó una expansión de 3,14% entre enero y agosto y de 3,31% en los últimos 12 meses, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). La construcción, el comercio y los servicios sostuvieron el avance, mientras la minería y la pesca retrocedieron.

Al contraste entre sectores se suma el riesgo climático. El fenómeno de El Niño podría afectar la producción, el transporte y los precios de los alimentos en los próximos meses.

Luis Miguel Castilla, presidente de Hágase Instituto, consideró que el crecimiento tiene una base relativamente amplia, aunque aún depende de que la demanda interna mantenga su impulso. Precisó que el freno vino de la menor producción de zinc y cobre y de la caída en la captura de anchoveta por condiciones climáticas.

El economista advirtió, sin embargo, que el avance mensual desestacionalizado fue de solo 0,22%, lo que abre la posibilidad de que la economía esté entrando en una etapa de menor dinamismo.

La construcción fue uno de los principales motores, con un alza de 10,34%. El resultado se explica por el aumento de 7,63% en el consumo interno de cemento y de 19,33% en la ejecución de obras públicas.

El comercio avanzó 6,89%, impulsado, entre otros rubros, por el comercio automotor, que creció 25,73%. La manufactura subió 4,18%; electricidad, gas y agua, 6,61%; y los servicios prestados a empresas, 3,91%.

Para Paola Herrera, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), el desempeño de estos sectores responde tanto a la inversión como al consumo de los hogares. Señaló que indicadores como los pagos digitales, las compras con tarjeta de crédito y la demanda de electricidad se mantienen favorables.

El empleo también aporta. En Lima, la población ocupada creció 6% en el trimestre móvil julio-setiembre de 2026, mientras el ingreso promedio mensual subió 0,4% nominal, según el INEI.

Castilla estimó que la construcción podría tener un rol importante en el tramo final del año, aunque dijo que habrá que ver cuánto dura el impulso de la obra pública.

En las actividades primarias el panorama fue distinto. Minería e hidrocarburos cayó 5,53% en agosto: la minería se contrajo 6,14%, con caídas de 28,06% en zinc y 5,31% en cobre, y los hidrocarburos bajaron 1,35%.

La pesca retrocedió 17,33%. La extracción para consumo humano directo cayó 11,38% y los desembarques para consumo industrial, 58,1%. Entre enero y agosto, el sector pesquero acumuló una caída de 31,66%. En ese mismo periodo, minería e hidrocarburos retrocedió 1,34%, manufactura 0,97% y el agro 0,21%.

Herrera indicó que estos sectores suman siete meses seguidos de caídas y que su debilidad podría extenderse hasta fin de año e incluso los primeros meses de 2027. En minería, atribuyó la menor producción a mantenimientos en operaciones como Toromocho, menores leyes del mineral, yacimientos en etapas avanzadas y la falta de nuevos proyectos.

En hidrocarburos, mencionó los mantenimientos, la menor extracción de petróleo y gas, la escasa inversión exploratoria y los pocos avances para reactivar lotes paralizados. En pesca, señaló que hay alta probabilidad de que la segunda temporada de anchoveta no se realice este año.

Sobre El Niño, Castilla identificó como actividades más expuestas a la agricultura —en especial los frutales de la costa, la papa y el arroz—, la pesca, la manufactura primaria y el transporte. También advirtió que el encarecimiento de los alimentos y del pescado fresco podría golpear a los hogares.

El Banco Central de Reserva (BCR) calcula que el fenómeno restaría 0,9% al crecimiento de 2026 y 1,1% en 2027. El IPE estima un impacto de 0,9% este año y de 1,2% el próximo. Ambas cifras son proyecciones sujetas a la evolución del evento climático.

Castilla consideró que la estimación del BCR podría ser conservadora, porque las labores de prevención se concentran hasta noviembre y la reconstrucción, prevista para la segunda mitad de 2027, daría soporte a la construcción.

Herrera explicó que el efecto en el agro podría prolongarse por las condiciones de producción en la costa norte y el riesgo de escasez de lluvias en la sierra central y sur y parte de la Amazonía sur. Esto podría afectar las siembras de octubre y noviembre y la producción de papa, maíz y quinua para el mercado interno.

La economista también prevé problemas en transporte y logística si las lluvias interrumpen vías o dañan infraestructura, lo que complicaría el acceso a zonas turísticas y retrasaría obras. Además, los daños en viviendas obligarían a las familias a gastar en reparaciones y reducir su consumo.

El IPE estima un alza temporal de los alimentos en el primer trimestre de 2027 por problemas logísticos y menor producción. Según Herrera, el efecto perdería fuerza después y la inflación volvería al rango meta del BCR desde abril de 2027. Advirtió que el país arrastra obras de prevención paralizadas y una alta vulnerabilidad de las viviendas informales.

Pese a los riesgos, las proyecciones para 2026 siguen apuntando al crecimiento. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) estima 3,4% y el IPE mantiene 3,3%. Castilla consideró viable un cierre cercano a 3,4%, para lo cual la economía tendría que crecer en el último tramo por encima del acumulado a agosto.

Castilla identificó tres riesgos principales: un Niño más intenso de lo previsto, una inflación importada que debilite el consumo y un deterioro de las expectativas de hogares y empresas.

Herrera mantiene la proyección de 3,3% para 2026, pero redujo la de 2027 de 3,5% a 3,2% por el impacto previsto de El Niño. Según la economista, sin ese choque la economía podría crecer por encima de 4% el próximo año, y la fortaleza actual de la demanda interna podría amortiguar parte del golpe.

La mayoría de sectores no primarios crece, de modo que la expansión es bastante amplia, y el freno viene de Minería y Pesca

Luis Miguel Castilla, presidente de Hágase Instituto

Los sectores vinculados a la inversión, como la construcción y la manufactura, pero sobre todo la construcción, están creciendo bastante fuerte. Los sectores vinculados al consumo, comercio y servicios están también con alto dinamismo

Paola Herrera, economista senior del IPE

Si la ejecución de prevención se agota después de noviembre, el sector perdería impulso

Luis Miguel Castilla, presidente de Hágase Instituto

Después de no haber impulsado inversiones en la última década, ahora estamos viendo los resultados de tener menos producción

Paola Herrera, economista senior del IPE

Desde el gremio están mencionando que hasta podría verse afectada la primera temporada de anchoveta del próximo año

Paola Herrera, economista senior del IPE

Esa magnitud podría resultar conservadora, porque las actividades de prevención se concentran hasta noviembre y la reconstrucción, que empezaría en la segunda mitad de 2027, daría soporte a la construcción y compensaría parte del daño

Luis Miguel Castilla, presidente de Hágase Instituto

Podría afectar sobre todo a las familias más vulnerables, porque ahí está concentrada la agricultura tradicional, familiar o de subsistencia

Paola Herrera, economista senior del IPE

El mayor riesgo es que la capacidad de respuesta del Estado no llegue a tiempo

Paola Herrera, economista senior del IPE

Es viable y el año podría cerrar en torno a 3,4%, por encima del 3,2% que proyecta el BCR, aunque la contingencia es alta

Luis Miguel Castilla, presidente de Hágase Instituto

El dinamismo de la economía hoy está mucho mejor que lo que estaba en el 2023, cuando estábamos en plena recesión

Paola Herrera, economista senior del IPE