Un grupo de colonos israelíes atacó el viernes a la fotoperiodista estadounidense Heidi Levine, colaboradora de The Washington Post, mientras registraba la violencia contra agricultores palestinos que cultivan olivos en la Cisjordania ocupada.
Levine fue llevada a un hospital en Ramala. Imágenes de la agencia AFP la muestran sobre una camilla, con lesiones en una pierna y en una mano.
Desde el hospital, la fotógrafa relató a periodistas, entre ellos uno de la AFP, que "más de 50" colonos enmascarados y armados con palos la sorprendieron mientras trabajaba cerca de las aldeas palestinas de Abu Falah y Turmus Ayya, en el centro de Cisjordania.
"Llevaba un bolso con mi teléfono y terminaron arrancándome todo. Después de intentar ponerme de pie, solo para volver a tirarme al suelo y seguir pateándome", contó.
La asociación de prensa que representa a los medios internacionales en Israel y los territorios palestinos informó que los atacantes le robaron el pasaporte, el teléfono, la billetera y su equipo de trabajo.
The Washington Post resaltó que Levine estaba claramente identificada como periodista, pues vestía un chaleco antibalas con la palabra "Prensa" en la parte delantera y trasera. El diario se declaró "indignado por este ataque injustificado" y exigió una "investigación seria" a las autoridades.
Un funcionario del Departamento de Estado de EE. UU. afirmó que Washington condena "la violencia criminal por parte de cualquier actor en Cisjordania" y pidió "el enjuiciamiento de los responsables". Añadió que el departamento contactó a The Washington Post para ofrecer asistencia consular.
En Israel, la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu, quien a pocos días de unas elecciones busca el respaldo de los colonos, insistió en que las circunstancias del hecho no estaban claras. En cambio, su principal rival electoral, Gadi Eisenkot, rechazó enérgicamente la agresión.
El ejército israelí indicó en un comunicado que intervino tras recibir un aviso sobre un "enfrentamiento violento" y confirmó que una "periodista resultó herida". La policía israelí abrió una investigación.
Reporteros Sin Fronteras denunció que este tipo de violencia "muestra la impunidad con la que actúan los colonos judíos extremistas, muy a menudo con la protección de las fuerzas armadas israelíes".
En los últimos meses, la violencia se ha intensificado en Cisjordania, con ataques, robos o actos vandálicos casi diarios de colonos israelíes contra palestinos. A inicios de octubre, varios colonos golpearon brutalmente a Jaafar Ashtiyeh, fotógrafo de la AFP que hacía un reportaje sobre la cosecha, y en julio atacaron a un equipo de la cadena estadounidense CNN cerca de Ramala. Otros periodistas palestinos y extranjeros también han sido agredidos en la zona.
Sin contar Jerusalén Este, alrededor de tres millones de palestinos viven en Cisjordania, territorio ocupado desde 1967, junto a más de 500.000 israelíes que residen en asentamientos considerados ilegales por el derecho internacional.
Llevaba un bolso con mi teléfono y terminaron arrancándome todo. Después de intentar ponerme de pie, solo para volver a tirarme al suelo y seguir pateándome.
Heidi Levine, fotoperiodista de The Washington Post
la violencia criminal por parte de cualquier actor en Cisjordania
Funcionario del Departamento de Estado de EE. UU.
indignado por este ataque injustificado
The Washington Post
muestra la impunidad con la que actúan los colonos judíos extremistas, muy a menudo con la protección de las fuerzas armadas israelíes
Reporteros Sin Fronteras

