Arequipa se caracteriza por un clima templado y seco durante casi todo el año. En la ciudad predominan los días soleados, mientras que las noches son frías por efecto de la altitud.
Las temperaturas máximas se mantienen, por lo general, entre 20 °C y 25 °C. Las mínimas, en cambio, descienden a menudo por debajo de 10 °C, sobre todo entre junio y agosto.
Esta estabilidad ubica a Arequipa entre las ciudades con mejor clima de la sierra sur del país.
La temporada de lluvias se presenta en los meses de verano, de enero a marzo. En ese periodo las precipitaciones son moderadas y no alcanzan la intensidad que se registra en otras zonas altoandinas.
Fuera de esa temporada, el cielo suele estar despejado y el ambiente es seco, condiciones adecuadas para actividades turísticas y recreativas al aire libre.
Ese equilibrio climático figura entre los atractivos más apreciados por los visitantes nacionales y extranjeros que llegan a la Ciudad Blanca.


