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TAIWÁN Acusan a 10 por desviar chips militares a China

La Fiscalía de Taiwán acusó formalmente a diez personas de presuntamente revender a Hong Kong chips de uso militar de dos empresas estadounidenses, que luego terminaban en China para fabricar armamento avanzado, según informó el martes la agencia CNA.

Foto: RPP

La Fiscalía de Taiwán presentó una acusación formal contra diez personas por presuntamente revender a compradores de Hong Kong chips de uso militar fabricados por dos compañías de Estados Unidos. Según los fiscales, esos componentes eran enviados después a China para producir armamento avanzado. La información fue difundida el martes por la agencia de noticias CNA.

Los acusados enfrentan cargos de fraude, falsificación y blanqueo de capitales. Entre ellos está Chen Chien-hsiung, responsable de varias empresas tecnológicas taiwanesas. Para él, la Fiscalía del Distrito de Nuevo Taipéi, en el norte de la isla, solicitó una pena de diez años de cárcel, de acuerdo con el escrito de acusación citado por CNA.

Según el documento, Chen trabajó antes como vendedor de un distribuidor de semiconductores. En esa etapa supo que el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Chung-Shan (NCSIST), el principal desarrollador de armamento de Taiwán, figuraba como usuario final autorizado de productos de las estadounidenses Analog Devices (ADI) y Texas Instruments (TI).

Los fiscales sostienen que, desde 2017, Chen se habría puesto de acuerdo con otros acusados para hacer pasar al instituto como destinatario final de las compras. Además, habrían falsificado el sello del área competente para superar los controles de verificación. Así lograron adquirir chips de alta velocidad, restringidos y aptos para uso militar.

Una vez importados a Taiwán, los sospechosos presuntamente los revendían a compradores de Hong Kong, entre ellos empresas controladas por China. Con la diferencia de precio habrían obtenido más de 300 millones de dólares taiwaneses, unos 9,42 millones de dólares estadounidenses, en ganancias ilícitas.

Para no ser detectados y esconder sus ganancias, los acusados también habrían etiquetado como "hecho en Taiwán" la mercadería comprada a ADI y TI, que en realidad se fabricaba en Filipinas, Corea del Sur y Singapur.

La Fiscalía afirma que los chips llegaron "claramente" a la industria militar china. También sostiene que los acusados los exportaron de manera ilegal para lucrar, pese a saber que el Departamento de Comercio de EE.UU. prohibía su venta a China, Hong Kong y Macao.

De acuerdo con el escrito citado por CNA, estas acciones representaban un grave riesgo para la seguridad nacional de Taiwán. Además, podrían haber llevado a Estados Unidos a creer, por error, que la isla había ayudado deliberadamente a China a conseguir esos componentes.

El caso sale a la luz mientras en Taiwán siguen abiertas investigaciones por el presunto envío ilegal a China de servidores avanzados de inteligencia artificial sujetos a controles de exportación.