El gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, programó este lunes la vigésima ejecución del año en ese estado de Estados Unidos. Con ello, Florida supera el récord estatal registrado en 2025.
DeSantis firmó la orden para que Jesse Guardado, de 64 años, reciba la inyección letal el 5 de noviembre en la Prisión Estatal de Florida. Guardado fue condenado por el asesinato de Jackie Malone, de 75 años, ocurrido en 2004. Según la nota, le robó dinero y joyas a la mujer mientras atravesaba una racha de consumo de drogas.
En lo que va del año, Florida ha ejecutado a 16 reclusos. Además, tiene previstas las ejecuciones de James Robertson y William Lee Thompson para el 13 de octubre, y la de William Reaves para el 20 de ese mes. Sumado el caso de Guardado, el estado dejaría atrás las 19 ejecuciones que alcanzó en 2025.
De acuerdo con el Death Penalty Information Center, Florida concentra más de la mitad de las 29 ejecuciones registradas en todo el país.
La nueva orden llega en medio de la controversia por la ejecución fallida de Christa Pike, ocurrida el miércoles pasado en Tennessee. La reclusa, de 50 años, sobrevivió a dos dosis de inyección letal.
Pike ingresó a un hospital con ambos brazos hinchados, quemados y con ampollas. Hasta el domingo seguía en estado crítico y conectada a un respirador. Tras el caso, el gobernador de Tennessee, el republicano Bill Lee, suspendió las ejecuciones por lo que resta de 2026.
En Florida, organizaciones civiles como Floridians for Alternatives to Death Penalty (FADP) cuestionan que las ejecuciones se hayan acelerado durante la gestión de DeSantis.
FADP difundió una petición para que Guardado reciba cadena perpetua en lugar de la pena capital. La organización argumenta que él estudió en la escuela para niños Dozier, que cerró tras denuncias de "abuso severo".
"Otra muerte no solucionará ese daño. Jesse puede rendir cuentas sin necesidad de ser ejecutado", señala la petición, que también reconoce la profunda pérdida y el sufrimiento causados por el crimen.
El asesinato de Jackie Malone fue horriblemente atroz, y cualquier súplica por la vida de Jesse debe reconocer la profunda pérdida y el sufrimiento causados por sus acciones; pero otra muerte no solucionará ese daño. Jesse puede rendir cuentas sin necesidad de ser ejecutado
Petición de Floridians for Alternatives to Death Penalty (FADP)

