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Jueves 1 de octubre
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Fiscalía de Nueva York reabre investigación por denuncia de violación grupal en fraternidad de la Universidad de Cornell

La fiscalía del condado de Tompkins, en Nueva York, reabrió la investigación por la presunta violación grupal de una estudiante en una fiesta de la fraternidad Chi Phi en 2024. La decisión llega tras una demanda civil de la denunciante contra la Universidad de Cornell y siete presuntos agresores.

Foto: RPP

La fiscalía del condado de Tompkins, en el estado de Nueva York (Estados Unidos), reabrió la investigación por la presunta violación grupal de una estudiante de la Universidad de Cornell durante una fiesta en una residencia de la fraternidad Chi Phi, en 2024. El fiscal de distrito confirmó la decisión el lunes 28 de septiembre.

La reapertura se produjo después de que la denunciante presentara ese mismo mes una demanda civil que generó nuevas reacciones e indignación pública. La oficina del fiscal Matthew Van Houten llevará el caso ante un gran jurado para que determine si corresponde una acusación formal contra siete miembros de la fraternidad, fundada hace más de dos siglos.

La demanda se dirige contra Cornell y los siete presuntos agresores, entre otros demandados. En ella, la mujer, que entonces tenía 20 años y cursaba el segundo año, afirma que los miembros de la fraternidad le suministraron "alcohol y drogas hasta intoxicarla", lo que la dejó sin capacidad de dar su consentimiento antes de la agresión sexual.

El documento incluye capturas de mensajes y detalles del presunto ataque. Según la denuncia, integrantes de la fraternidad usaron un chat grupal de Snapchat con 57 hombres para incentivar a otros a participar. La mujer asegura que varios hombres la agredieron sexualmente durante horas.

Cornell, universidad de la Ivy League fundada en 1865 en el estado de Nueva York, respaldó la decisión del fiscal a través de un comunicado de su portavoz, Kyle Kimball. La institución recordó que la sección de Chi Phi involucrada tiene prohibida su presencia en el campus desde 2024 y afirmó que, tras investigar las denuncias, aplicó sanciones que incluyeron expulsiones y suspensiones.

Al menos tres de los hombres mencionados en la demanda negaron las acusaciones mediante sus abogados. No se han encontrado declaraciones públicas de los demás, y tampoco se ha confirmado si todos cuentan con defensa legal. Jeremy Saland, abogado de uno de ellos, sostuvo que su cliente solo respondió en el chat con un comentario inmaduro.

Hace dos años, la fiscalía decidió no presentar cargos penales. Van Houten explicó que la declaración que la mujer dio entonces a la policía del campus presentaba su consumo de drogas y su conducta sexual como voluntarios y consentidos, por lo que concluyó que no había pruebas suficientes de falta de consentimiento.

El fiscal declaró a CBS News que nunca vio la transcripción completa de las entrevistas de la denunciante con la policía de Cornell porque no se la entregaron. La universidad, en cambio, afirmó que su policía compartió con la fiscalía toda la información de la investigación.

Según CBS News, la mujer dijo a la policía de Cornell que estaba completamente segura de haber sido violada. Lo hizo en dos jornadas de entrevistas, el 14 y el 15 de noviembre de 2024, más de tres semanas después de los hechos.

De acuerdo con documentos de una investigación universitaria obtenidos por The New York Times, la denunciante relató que al inicio sintió vergüenza, humillación y temor por su reputación, antes de reconocerse como víctima de una agresión.

Los hechos denunciados ocurrieron la noche del 19 de octubre de 2024 y la madrugada siguiente. Según la reconstrucción del diario estadounidense, la joven llegó a su casa cerca de las 11:15 a. m. del 20 de octubre, aún con la ropa de la noche anterior, y contó lo ocurrido a sus compañeras de apartamento sin describirse en ese momento como víctima de una violación.

Una de esas compañeras declaró a los investigadores que no recordaba que la joven hubiera mencionado haber aceptado nada de lo ocurrido. Su mentora, por su parte, dijo que percibía que la estudiante aún no había procesado lo sucedido.

Johnathan Newell, uno de los hombres señalados en la demanda, le escribió para disculparse. Según The New York Times, Newell dijo que tanto él como Matthew Ingalls, otro de los acusados, se sentían muy mal por haber estado demasiado afectados por las drogas y el alcohol como para detener la situación y hacer salir a la gente.

El 22 de octubre, la joven pidió una cita en Cornell Health por una infección urinaria y para hacerse pruebas de infecciones de transmisión sexual. Según el diario, dijo haber contraído la infección "de una manera traumática".

El 28 de octubre, Ingalls la llamó por teléfono y, según una compañera que afirmó haber escuchado la conversación, le pidió disculpas. Ella le respondió con una pregunta: "¿Cómo pudiste dejar que pasara esto?". El relato recogido por el diario señala que la joven había sufrido antes otra agresión sexual, lo que le hacía aún más difícil hablar del tema.

El 3 de noviembre, la denunciante envió un mensaje a Newell en el que afirmó que el 90 % de lo ocurrido esa noche no fue consentido y que le dieron ketamina en cantidades que no podía recordar. Cuatro días después, según los documentos citados por el diario, acudió a un servicio de urgencias y pidió un examen para recoger pruebas de violación.

El 8 de noviembre, casi tres semanas después de los hechos, la joven acudió a la policía del campus, acusó a varios miembros de la fraternidad de agresión sexual y denunció que la obligaron a consumir ketamina. Según ABC News, también afirmó haber sentido "coacción", haber rechazado expresamente algunas prácticas sexuales que le propusieron y sentirse incapaz de decidir por su estado de ebriedad.

La denuncia dio lugar a una docena de audiencias dentro del procedimiento universitario del Título IX, norma federal que prohíbe la discriminación por sexo en instituciones educativas con financiamiento federal. Según The New York Times, el expediente incluye cientos de páginas de correos, mensajes de texto, fotografías y entrevistas con la denunciante, sus amigos y los acusados.

La denunciante y su abogado cuestionaron la investigación de Cornell. El abogado afirmó que solo dos de los presuntos agresores fueron expulsados y que el resto recibió sanciones menores. La demanda sostiene que a los acusados se les permitió presentar ensayos para "mitigar" su conducta; la universidad respondió que esa no fue la única consecuencia impuesta.

El abogado también aseguró que Cornell se negó a reembolsar a su clienta el costo de la matrícula cuando ella quiso dejar sus estudios. La mujer ya no estudia en esa universidad.

En medio de las críticas, los siete hombres señalados han sido apodados 'Los 7 de Cornell'. Toby Morton, exguionista de la serie 'South Park', creó una web para documentar el caso y anunció que publicará información sobre los implicados después de verificarla.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, pidió una "revisión transparente e independiente" de la respuesta inicial de Cornell. El 30 de septiembre anunció que la universidad aceptó contratar abogados externos para una investigación independiente.

La oficina de la fiscal general del estado, Letitia James, informó que revisa la actuación de Cornell para definir si corresponde abrir una investigación. El mismo 30 de septiembre, el presidente de la Asamblea de Nueva York, el demócrata Carl Heastie, anunció la creación de un grupo de 14 asambleístas que revisará las leyes estatales sobre agresión sexual y deberá presentar recomendaciones antes de que termine 2026, para que puedan evaluarse en la sesión legislativa de 2027.

Cualquier insinuación de que la universidad no impuso castigos significativos a los implicados es falsa

Kyle Kimball, portavoz de la Universidad de Cornell

Yo no era una prostituta, sino que había sido agredida

Jane Doe, denunciante, según documentos obtenidos por The New York Times

Puedo decir con seguridad al 100 % que fui violada

Jane Doe, a la policía de Cornell, según CBS News

Que quede claro que el 90 % de lo que ocurrió esa noche no fue consentido. Me dieron más keta de la que puedo recordar… y sé que te dije que me sentía incómoda y que no conocía a nadie en la habitación

Jane Doe, en mensaje a Johnathan Newell, según The New York Times

Solo quería disculparme por cómo sucedieron las cosas la otra noche

Johnathan Newell, en mensaje a la denunciante, según The New York Times

ve con buenos ojos cualquier investigación adicional de la fiscalía de distrito

Jeremy Saland, abogado de uno de los acusados, sobre su cliente

Las denuncias provenientes de la Universidad de Cornell son verdaderamente espeluznantes

Carl Heastie, presidente de la Asamblea de Nueva York